Salmos 142:3–4
«No hay quien pregunte por mi alma», dice David, con un lazo escondido en su senda
Estudiar palabra por palabra3Cuando desfallece en mí mi espíritu, tú conoces mi sendero; en la senda por donde ando me han escondido un lazo.
4Mira a la derecha y ve: no hay quien me reconozca; se ha perdido para mí la huida; no hay quien pregunte por mi alma.
En su contexto
1Masquil de David, cuando estaba en la cueva. Oración. Con mi voz a YHWH clamo; con mi voz a YHWH suplico.
2Derramo delante de él mi queja; mi angustia delante de él anuncio.
…
5He clamado a ti, YHWH; he dicho: «Tú eres mi refugio, mi porción en la tierra de los vivos».
6Atiende a mi clamor, porque estoy muy abatido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
Sus palabras en el original
- הִתְעַטֵּףhitatef· desfallecer
Desfallecer, estar débil.
- רוּחִruji· espíritu, viento, aliento
La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.
- יָדַעְתָּyadata· conocer, saber
Conocer, saber. No es solo tener un dato: es conocer por experiencia y de cerca. Por eso el hebreo también lo usa para la unión íntima de un hombre y su mujer («conoció a su mujer», Génesis 4:1).
- נְתִיבָתִnetivati· senda, vereda
Sendero: camino estrecho marcado por el paso de la gente.
- אֹרַחoraj· senda, camino
Camino, senda; manera habitual. «La costumbre de las mujeres» es la menstruación.
- זוּzu· este, cuyo
Este; que (forma poética).
- אֲהַלֵּךְahalej· ir, andar, caminar
Ir, andar, caminar. En sentido figurado, la manera de vivir («andar con Dios»).
- טָמְנוּtamnu· enterrar, esconder
Esconder bajo tierra, enterrar.
- פַחfaj· lámina; trampa
Lámina fina de metal. La misma palabra, en otros pasajes, significa «trampa» (red para cazar aves).
- הַבֵּיטhabet· mirar
Mirar con atención.
- יָמִיןyamin· derecha, mano derecha
Derecha, mano derecha. Mirando al oriente, la derecha es el sur. Es también el lado del honor y de la fuerza.
- רְאֵהree· ver
Ver. También mirar, observar, darse cuenta, considerar; en algunas formas, «aparecer» o «mostrar».
- מַכִּירmakir· reconocer
Reconocer, darse cuenta de quién es alguien.
- אָבַדavad· perecer, perderse
Perecer, arruinarse, perderse.
- מָנוֹסmanos· adónde huir
Huida; el lugar adonde alguien huye para ponerse a salvo, un refugio.
- דּוֹרֵשׁdoresh· buscar, consultar
Buscar con empeño; averiguar; pedir cuentas. Dirigido a Dios, consultarlo o buscarlo.
- נַפְשִׁnafshi· ser vivo; vida; alma
Ser que respira, ser vivo. Según el pasaje se traduce: «ser viviente» (personas y animales, como en Génesis 1 y 2:7), «vida» (cuando está en juego vivir o morir), «persona» (en recuentos y leyes), «alma» (la persona en lo más íntimo: sus deseos, su alegría, su angustia) o «yo mismo». En el Antiguo Testamento la palabra nombra al ser vivo entero, no solo una parte de él.