Soledad

Plan de 7 días: Soledad

Dios no es indiferente al que está solo: la Biblia lo dice con honestidad y lo acompaña.

Un pasaje cada día, con una pregunta para pensarlo. Tu avance se guarda en este dispositivo, sin cuenta.

  1. Día 1 · Cuando te sientes solo

    David pide que Dios se vuelva a él porque está solo y afligido

    Vuélvete a mí y favoréceme, porque solo y afligido estoy yo. Las angustias de mi corazón se han ensanchado; de mis aprietos sácame. Mira mi aflicción y mi sufrimiento, y quita todos mis pecados.

    Salmos 25:16–18 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué dice este pasaje sobre cómo es Dios?

  2. Día 2 · Dios no te deja

    David dice que su padre y su madre lo abandonaron, pero YHWH lo recogerá

    Porque mi padre y mi madre me abandonaron, pero YHWH me recogerá.

    Salmos 27:10 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué palabra o frase se te queda, y por qué?

  3. Día 3 · Abandonados en la Biblia

    Agar y su hijo, despedidos al desierto, son oídos por Dios

    Abraham se levantó muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y se los dio a Agar; se los puso sobre el hombro, le entregó al niño y la despidió. Ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beerseba. Cuando se acabó el agua del odre, echó al niño debajo de un arbusto, y fue a sentarse enfrente, a distancia como de un tiro de arco, porque decía: «No quiero ver morir al niño». Y sentada enfrente, alzó la voz y lloró. Elohim oyó la voz del muchacho, y el ángel de Elohim llamó a Agar desde el cielo y le dijo: «¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Elohim ha oído la voz del muchacho allí donde está. Levántate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano, porque haré de él una gran nación». Entonces Elohim le abrió los ojos, y ella vio un pozo de agua; fue, llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.

    Génesis 21:14–19 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿A quién que parece dejado a un lado puedes dedicar hoy tiempo y atención?

  4. Día 4 · Un lugar en la familia de Dios

    Dios es padre de huérfanos y hace habitar en casa a los solitarios

    Padre de huérfanos y juez de viudas es Elohim en su morada santa. Elohim hace habitar en casa a los solitarios; saca a los presos a la prosperidad; pero los obstinados moran en tierra reseca.

    Salmos 68:5–6 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué te invita a hacer hoy, aunque sea algo pequeño?

  5. Día 5 · Cuando te sientes solo

    El salmista se siente como un pájaro solitario sobre el tejado

    Me asemejo al pelícano del desierto; soy como el búho de las ruinas. Velo, y soy como pájaro solitario sobre el tejado.

    Salmos 102:6–7 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Con quién podrías compartir esto esta semana?

  6. Día 6 · Dios no te deja

    Sion dice que Dios la olvidó; él responde que no la olvidará y que la tiene grabada en sus manos

    Y dijo Sion: «Me ha abandonado YHWH, y Adonai me ha olvidado». «¿Se olvidará la mujer de su niño de pecho, para no compadecerse del hijo de su vientre? Aun si estas se olvidaran, yo no me olvidaré de ti. Mira: sobre las palmas de mis manos te he grabado; tus murallas están delante de mí siempre.

    Isaías 49:14–16 · Leer todo el capítulo

    Para pensar

    ¿Qué le quieres decir a Dios después de leerlo?

  7. Día 7 · Abandonados en la Biblia

    Elías huye y le pide a Dios que lo deje morir; se siente el único que queda

    Él vio esto, se levantó y se fue por su vida; llegó a Beerseba, que es de Judá, y dejó allí a su muchacho. Y él fue por el desierto un día de camino, y llegó y se sentó debajo de una retama; y pidió para sí la muerte, y dijo: «Basta ya, YHWH. Toma mi vida, porque no soy yo mejor que mis padres». Se acostó y se durmió debajo de una retama; y allí un ángel lo tocaba, y le dijo: «Levántate, come». Miró, y allí, a su cabecera, había una torta cocida sobre brasas y una jarra de agua. Comió y bebió, y volvió a acostarse. El ángel de YHWH volvió por segunda vez, lo tocó y dijo: «Levántate, come, porque el camino es demasiado para ti». Se levantó, comió y bebió, y anduvo con la fuerza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Elohim, Horeb. Entró allí en la cueva y pasó allí la noche. Y vino a él la palabra de YHWH, y le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?». Él dijo: «He tenido grandes celos por YHWH, Elohim Tsevaot, porque los hijos de Israel han abandonado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas; y he quedado yo, yo solo, y buscan mi vida para quitarla».

    1 Reyes 19:3–10 · Leer todo el capítulo

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    Mirando la semana, ¿qué cambió en cómo ves este tema?