Versículos sobre noviazgo y matrimonio
Cómo la Biblia habla de elegir pareja, casarse y cuidar el amor de dos.
29 pasajes de 14 libros
1No es bueno estar solo
- Dios ve que el hombre está solo y crea a alguien a su medida
Y dijo YHWH Elohim: «No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda a su medida». YHWH Elohim formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo, y los llevó ante el hombre para ver qué nombre les pondría; y el nombre que el hombre le dio a cada ser viviente, ese fue su nombre. El hombre puso nombre a todo el ganado, a las aves del cielo y a todos los animales del campo; pero para Adán no se halló una ayuda a su medida. Entonces YHWH Elohim hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y este se durmió. Tomó uno de sus costados y cerró la carne en su lugar. Del costado que había tomado del hombre, YHWH Elohim construyó una mujer y la llevó ante él. Y dijo el hombre: «Esta vez sí. Hueso de mis huesos y carne de mi carne. Será llamada mujer, porque del hombre fue tomada». Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, se une a su mujer, y llegan a ser una sola carne.
Génesis 2:18–24 - Varón y hembra, los dos a imagen de Dios y bendecidos juntos
Y creó Elohim al ser humano a su imagen; a imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó. Elohim los bendijo, y Elohim les dijo: «Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo animal que se mueve sobre la tierra».
Génesis 1:27–28 - Jesús vuelve al principio para explicar qué es el matrimonio
Y él, respondiendo, dijo: «¿No han leído que el que los creó, desde el principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos llegarán a ser una sola carne? Así que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre».
Mateo 19:4–6 - Dos pueden más que uno: se levantan, se abrigan, resisten
Mejores son los dos que el uno, porque tienen buena paga por su fatiga. Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay de él, del uno que cae, y no hay segundo para levantarlo! También, si se acuestan dos, tienen calor; pero uno solo, ¿cómo tendrá calor? Y si uno lo domina, los dos le harán frente; y la cuerda triple no se rompe pronto.
Eclesiastés 4:9–12
2Elegir bien
- Hallar esposa es hallar el bien y el favor de Dios
El que halla mujer halla el bien, y obtiene favor de YHWH.
Proverbios 18:22 - La casa se hereda, pero una mujer prudente viene de Dios
Casa y bienes son herencia de los padres, pero de YHWH, la mujer prudente.
Proverbios 19:14 - Pablo pide no unirse en yugo desigual con los incrédulos
No se unan en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué participación tiene la justicia con la iniquidad? ¿O qué comunión tiene la luz con la oscuridad?
2 Corintios 6:14 - Isaac y Rebeca se ven por primera vez al caer la tarde
Isaac volvía de Beer-lajai-roí, pues habitaba en la tierra del Neguev. Isaac había salido a meditar al campo, al caer la tarde. Alzó los ojos y vio que venían unos camellos. También Rebeca alzó los ojos, vio a Isaac y se bajó del camello. Y preguntó al siervo: «¿Quién es ese hombre que viene por el campo a nuestro encuentro?». El siervo respondió: «Es mi señor». Entonces ella tomó el velo y se cubrió. El siervo contó a Isaac todo lo que había hecho. Isaac la llevó a la tienda de Sara su madre, y tomó a Rebeca, que fue su mujer, y la amó. Así Isaac se consoló después de la muerte de su madre.
Génesis 24:62–67 - Siete años de trabajo le parecen pocos a Jacob por amor a Raquel
Jacob amaba a Raquel, y dijo: «Te serviré siete años por Raquel, tu hija menor». Labán respondió: «Mejor es que te la dé a ti que dársela a otro hombre; quédate conmigo». Así Jacob sirvió siete años por Raquel, y le parecieron unos pocos días, por el amor que le tenía.
Génesis 29:18–20 - La viuda queda libre para casarse con quien quiera, en el Señor
La mujer está ligada mientras vive su marido; pero si el marido muere, queda libre para casarse con quien quiera, solo que sea en el Señor.
1 Corintios 7:39 - Retrato de una mujer de valía en quien el marido confía
Una mujer de valía, ¿quién la hallará? Su precio es más lejano que el de las perlas. Confía en ella el corazón de su marido, y no le faltará botín. Le paga con bien y no con mal todos los días de su vida.
Proverbios 31:10–12 - Rut y Booz: dos personas leales se reconocen
Él dijo: «¿Quién eres tú?». Ella dijo: «Yo soy Rut, tu sierva. Extiende el borde de tu manto sobre tu sierva, porque tú eres pariente redentor». Él dijo: «Bendita seas tú por YHWH, hija mía. Has hecho mejor tu último amor leal que el primero, al no ir tras los jóvenes, sean pobres o ricos. Y ahora, hija mía, no temas. Todo lo que digas haré por ti, porque toda la puerta de mi pueblo sabe que eres una mujer de valía.
Rut 3:9–11
3Maridos y esposas
- Pablo pone como modelo del marido el amor entregado del Mesías
Maridos, amen a sus mujeres, así como también el Mesías amó a la asamblea y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado con el lavamiento del agua por medio de la palabra, a fin de presentarse a sí mismo la asamblea gloriosa, que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie odió jamás su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también el Mesías a la asamblea, porque somos miembros de su cuerpo. Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos llegarán a ser una sola carne. Este misterio es grande; pero yo lo digo respecto del Mesías y de la asamblea. En todo caso, también ustedes, cada uno ame así a su mujer como a sí mismo; y la mujer, que respete a su marido.
Efesios 5:25–33 - Una palabra para cada uno: sométanse y amen sin aspereza
Mujeres, sométanse a sus maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amen a sus mujeres y no sean ásperos con ellas.
Colosenses 3:18–19 - Pedro habla a esposas y a maridos de conducta, belleza interior y trato
Asimismo, mujeres, sométanse a sus propios maridos, para que, aun si algunos desobedecen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus mujeres, al observar su conducta pura, con temor. Que su adorno no sea el externo: trenzarse el cabello y ponerse joyas de oro o lucir vestidos, sino la persona escondida del corazón, en lo incorruptible de un espíritu manso y sereno, que es de gran valor delante de Dios. Porque así se adornaban también en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, sometiéndose a sus propios maridos, como Sara obedeció a Abraham, llamándolo señor; de ella han llegado a ser hijas si hacen el bien y no temen ningún espanto. Asimismo, maridos, convivan con ellas con entendimiento, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, como también a coherederas de la gracia de la vida, para que sus oraciones no tengan estorbo.
1 Pedro 3:1–7 - Cada cuerpo pertenece también al otro; solo se aparta de común acuerdo
El marido cumpla con su mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con su marido. La mujer no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino el marido; y asimismo tampoco el marido tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No se priven el uno al otro, a no ser de común acuerdo por un tiempo, para dedicarse a la oración; y vuelvan a juntarse, para que Satanás no los tiente por su falta de dominio propio.
1 Corintios 7:3–5 - La mujer de valía es corona de su marido
La mujer de valía es corona de su marido, pero como carcoma en sus huesos es la que avergüenza.
Proverbios 12:4 - Disfruta la vida con la mujer que amas, tu parte en la fatiga
Disfruta la vida con la mujer que amas todos los días de tu vida de vapor que te dio bajo el sol, todos los días de tu vapor; porque esa es tu parte en la vida y en tu fatiga con que tú te fatigas bajo el sol.
Eclesiastés 9:9
4Fidelidad
- El matrimonio se honra y el lecho se guarda limpio
Sea honroso el matrimonio en todos, y el lecho incontaminado; porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios.
Hebreos 13:4 - Se le dice al hijo: alégrate con la mujer de tu juventud
Bebe agua de tu cisterna, y raudales de en medio de tu pozo. ¿Se derramarán tus manantiales por fuera, por las plazas las corrientes de aguas? Sean para ti solo, y no para extraños contigo. Sea tu fuente bendita, y alégrate con la mujer de tu juventud, cierva amada y cabra montés de gracia; sus pechos te sacien en todo tiempo; en su amor te pierdas siempre. ¿Y por qué te perderías, hijo mío, con una extraña, y abrazarías el seno de una extranjera?
Proverbios 5:15–20 - Dios reclama a quien traicionó a la mujer de su juventud
Y dicen: «¿Por qué?». Porque YHWH ha sido testigo entre ti y la mujer de tu juventud, a la que tú has traicionado, siendo ella tu compañera y la mujer de tu pacto. ¿Y no hizo uno solo, y un resto de espíritu es suyo? ¿Y qué el uno? Buscaba una descendencia de Elohim. Guárdense en su espíritu, y contra la mujer de tu juventud no traicione nadie. Porque odia el repudio —dice YHWH, Elohim de Israel—, y al que cubre de violencia su vestido —dice YHWH Tsevaot—. Guárdense en su espíritu, y no traicionen.
Malaquías 2:14–16 - Jesús lleva el adulterio hasta la mirada y el deseo del corazón
Oyeron que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que todo el que mira a una mujer para desearla, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
Mateo 5:27–28 - Job hizo un pacto con sus ojos
Pacto hice con mis ojos; ¿cómo, pues, consideraría a una virgen?
Job 31:1
5El amor en el Cantar
- Se hace jurar a las hijas de Jerusalén: no despertar el amor hasta que quiera
Les hago jurar, hijas de Jerusalén, por las gacelas o por las ciervas del campo: que no despierten ni desvelen al amor hasta que quiera.
Cantares 2:7 - Él la llama: el invierno pasó, llegó la primavera
Respondió mi amado y me dijo: «Levántate, compañera mía, hermosa mía, y ven. Porque mira, el invierno pasó; la lluvia cesó, se fue. Las flores se ven en la tierra, el tiempo del canto ha llegado, y la voz de la tórtola se oye en nuestra tierra. La higuera ha madurado sus brevas, y las vides en flor dan olor. Levántate, compañera mía, hermosa mía, y ven».
Cantares 2:10–13 - Ella halla al que ama su alma, lo agarra y no lo suelta
Apenas pasé de ellos, cuando hallé al que ama mi alma; lo agarré y no lo soltaré hasta que lo haya traído a la casa de mi madre, y a la alcoba de la que me concibió.
Cantares 3:4 - Él le dice que le ha robado el corazón
Me has robado el corazón, hermana mía, novia; me has robado el corazón con uno de tus ojos, con una cuenta de tus collares. ¡Qué hermosos son tus amores, hermana mía, novia! ¡Cuánto mejores tus amores que el vino, y el olor de tus perfumes que todos los bálsamos!
Cantares 4:9–10 - «Yo soy de mi amado, y mi amado es mío»: entrega mutua
Yo soy de mi amado, y mi amado es mío, el que apacienta entre los lirios.
Cantares 6:3 - El amor fuerte como la muerte: ni muchas aguas lo apagan
Ponme como un sello sobre tu corazón, como un sello sobre tu brazo; porque fuerte como la muerte es el amor; duros como el Sheol son los celos; sus llamas, llamas de fuego, llama de Yah. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni los ríos lo anegarán; si diera un hombre todos los bienes de su casa por el amor, con desprecio lo despreciarían.
Cantares 8:6–7