Job 1:20–22
Job rasga su manto, cae a tierra y bendice el nombre de YHWH
Estudiar palabra por palabra20Y se levantó Job, y rasgó su manto, y rapó su cabeza, y cayó a tierra y se postró,
21y dijo: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. YHWH dio y YHWH tomó; sea el nombre de YHWH bendito».
22En todo esto no pecó Job, ni atribuyó despropósito a Elohim.
En su contexto
18Aún estaba este hablando, y vino este otro y dijo: «Tus hijos y tus hijas comían y bebían vino en la casa de su hermano, el primogénito,
19y mira, un gran viento vino del otro lado del desierto y tocó las cuatro esquinas de la casa, y cayó sobre los muchachos, y murieron; y escapé solo yo, yo solo, para anunciártelo».
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Sus palabras en el original
- יָּקָםyakam· levantarse; establecer
Levantarse; también establecer o cumplir algo. «Levantarse contra» es atacar.
- אִיּוֹבiyov· Job (nombre)
Job: el hombre de la tierra de Uz, íntegro y recto, cuya historia de sufrimiento y de preguntas a Dios cuenta el libro que lleva su nombre. Lo mencionan también Ezequiel 14:14 y Santiago 5:11.
- יִּקְרַעyikra· rasgar
Rasgar. Rasgarse la ropa era la señal de un dolor muy grande.
- מְעִלmeil· manto
Manto: prenda larga sin mangas que se lleva sobre la túnica.
- יָּגָזyagaz· cortar
Trasquilar, cortar la lana de las ovejas.
- רֹאשׁrosh· cabeza; capitel
Cabeza. De ahí el primero o el jefe de un grupo, la cima de un monte o el comienzo de algo. En Génesis 2:10, los cuatro «brazos» en que se divide el río.
- יִּפֹּלyipol· caer; decaer
Caer. En la forma causativa, «hacer caer».
- אַרְצָartsa· tierra, país
La tierra, en dos sentidos: el mundo entero en contraste con el cielo, o un país o región concretos («la tierra de Egipto»).
- יִּשְׁתָּחוּyishtaju· postrarse, inclinarse
Postrarse: inclinarse hasta el suelo. Era el gesto de respeto ante alguien superior (un rey, un visitante) y también el gesto de adorar a Dios. El pasaje indica cuál.
- יֹּאמֶרyomer· decir
Decir, hablar. Es el verbo más común para introducir lo que alguien dice; a veces equivale a «pensar» (decir para sí) o «mandar».
- עָרֹםarom· desnudo
Desnudo.
- יָצָאתִיyatsati· salir
Salir. En la forma causativa, «hacer salir», «sacar», «producir».
- בֶּטֶןbeten· vientre
Vientre; el seno de la madre.
- אִמִּimi· madre
Madre.
- אָשׁוּבashuv· volver, regresar
Volver, regresar. En sentido figurado, volverse a Dios (cambiar de rumbo). En Génesis 3:19, volver al suelo: morir.
- יְהוָהyehva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- נָתַןnatan· dar, poner, entregar
Dar, en sentido muy amplio: entregar, poner, colocar, conceder, permitir, hacer que algo sea.
- לָקָחlakaj· tomar
Tomar: agarrar, llevar consigo, recibir. También «tomar esposa» (casarse).
- יְהִיyehi· ser, estar, suceder
Ser, estar, existir; también «llegar a ser» o «suceder». Es el verbo de «hubo», «fue» y «sucedió que».
- שֵׁםshem· nombre
Nombre. En la Biblia el nombre dice quién es alguien; por eso también significa fama o reputación.
- מְבֹרָךְmevoraj· bendecir
Bendecir. Cuando Dios bendice, da el bien: vida, hijos, fruto, prosperidad. Cuando una persona «bendice a Dios», no le da nada: lo alaba y le da gracias. Entre personas, es desear para el otro el bien que viene de Dios.
- חָטָאjata· pecar; purificar
Pecar: fallar, no dar en el blanco de lo que Dios pide. En otra forma del verbo, «purificar» del pecado.
- תִּפְלָהtifla· desatino
Despropósito, cosa indebida o sin razón.
- אלֹהִיםlohim· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.