Romanos 8:26–27

Cuando no sabemos qué pedir, el Espíritu mismo intercede por nosotros

26Y de igual manera también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede con gemidos indecibles.

27Y el que examina los corazones sabe cuál es la mentalidad del Espíritu, porque conforme a Dios intercede por los santos.

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En su contexto

24Porque en esperanza fuimos salvados; pero la esperanza que se ve no es esperanza; pues, ¿quién espera lo que ve?

25Pero si esperamos lo que no vemos, con perseverancia lo aguardamos.

…

28Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les cooperan para bien, a los que son llamados conforme a su propósito.

29Porque a los que conoció de antemano, también los destinó de antemano para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

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Sus palabras en el original

El Espíritu SantoDios guía