Salmos 30:11–12
El salmista agradece que Dios cambió su lamento en danza
Estudiar palabra por palabra11Cambiaste mi lamento en danza para mí; desataste mi tela de saco y me ceñiste de alegría,
12para que te cante salmos mi gloria y no calle. YHWH, Elohim mío, para siempre te daré gracias.
En su contexto
9«¿Qué ganancia hay en mi sangre, en que descienda yo a la fosa? ¿Te dará gracias el polvo? ¿Anunciará tu verdad?
10Escucha, YHWH, y favoréceme; YHWH, sé mi ayudador».
…
Sus palabras en el original
- הָפַכְתָּhafajta· volver, cambiar, trastornar
Dar vuelta, girar; cambiar, trastornar.
- מִסְפְּדִmispdi· lamento
Lamento: expresiones públicas de dolor por un muerto.
- מָחוֹלmajol· danza
Danza: el baile en corro con que se celebra una alegría.
- פִּתַּחְתָּpitajta· abrir; grabar
Abrir. En otra forma, grabar (abrir surcos en la piedra o el metal).
- שַׂקִּsaki· saco
Tela áspera de pelo de cabra; se vestía en tiempos de duelo o de arrepentimiento.
- תְּאַזְּרֵteazre· ceñir
Ceñirse: ajustarse la ropa o las armas a la cintura para trabajar o pelear; en sentido figurado, llenarse de fuerza.
- שִׂמְחָהsimja· alegría
Alegría, fiesta.
- יְזַמֶּרְyezamer· cantar alabanzas
Cantar salmos: cantar o tocar un instrumento de cuerdas para alabar. De esta palabra viene «salmo».
- כָבוֹדjavod· gloria, honra
Peso, importancia; de ahí gloria, honra. A veces, riqueza: lo que hace «pesar» a alguien.
- יִדֹּםyidom· guardar silencio, estar quieto
Quedar en silencio, inmóvil.
- יְהוָהyehva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- אֱלֹהַeloha· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.
- עוֹלָםolam· eternidad, siempre, antigüedad
Un tiempo muy largo cuyo fin no se ve: hacia adelante, «para siempre»; hacia atrás, «desde antiguo». El pasaje indica cuál.
- אוֹדֶode· confesar; dar gracias, alabar
En una forma del verbo, confesar: reconocer en voz alta los pecados. En otra, dar gracias, alabar.