Joabיוֹאָבse levantó,וַיָּקָםvinoוַיָּבֹאaאֶלAbsalón,אַבְשָׁלוֹםa la casa,הַבָּיְתָהy le dijo:וַיֹּאמֶר אֵלָיו«¿Por quéלָמָּהhan prendido fuegoהִצִּיתוּ בָּאֵשׁtus siervosעֲבָדֶךָa la parcelaאֶת הַחֶלְקָהqueאֲשֶׁרes mía?».לִי
2 Samuel 14:31
Estudiarlo en la app«Joab se levantó, vino a Absalón, a la casa, y le dijo: «¿Por qué han prendido fuego tus siervos a la parcela que es mía?».»
Con el hebreo debajo
2 Samuel 14:31, palabra por palabra
- Joabיוֹאָבyoav
Joab
Joab: nombre de varios hombres; el más conocido, hijo de Sarvia y sobrino de David, jefe de su ejército (2 Samuel 2:13). Significa «YHWH es padre».
Dónde más aparece «yoav»- se levantóיָּקָםyakam
levantarse
Pasar de estar sentado o echado a estar de pie, o ponerse en marcha.
Dónde más aparece «yakam»- vinoיָּבֹאyavo
llegar
Venir, llegar: «vienen días».
Dónde más aparece «yavo»- Absalónאַבְשָׁלוֹםavshalom
Absalón
Absalón: tercer hijo de David, nacido de Maaca; se rebeló contra su padre (2 Samuel 13–18). Significa «padre de paz».
Dónde más aparece «avshalom»- a la casaבָּיְתָbayta
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «bayta»- y le dijoיֹּאמֶרyomer
decir
Decir con la boca a alguien lo que se piensa o se quiere, o responderle.
Dónde más aparece «yomer»- han prendido fuegoהִצִּיתוּhitsitu
encender
Prender fuego, incendiar.
Dónde más aparece «hitsitu»- han prendido fuegoאֵשׁesh
fuego
El fuego que quema o cocina.
Dónde más aparece «esh»- tus siervosעֲבָדֶavade
siervo
Alguien que trabaja para otro, u oficial del rey.
Dónde más aparece «avade»- a la parcelaחֶלְקָהjelka
parcela
Un terreno que es de alguien.
Dónde más aparece «jelka»
El contexto
30Dijo a sus siervos: «Miren, la parcela de Joab está junto a la mía, y él tiene allí cebada; vayan y préndanle fuego». Y los siervos de Absalón prendieron fuego a la parcela.
31 · Este versículo (arriba)
32Absalón dijo a Joab: «Mira, yo envié a ti, diciendo: “Ven acá, y te enviaré al rey, a decir: ‘¿Para qué he venido de Gesur? Mejor me fuera estar aún allí’”. Ahora, pues, veré el rostro del rey; y si hay en mí iniquidad, que me dé muerte».