hablóעָנֵהel reyמַלְכָּאy dijo:וְאָמַר«¿No esהֲלָאestaדָא הִיאla gran Babilonia,בָּבֶל רַבְּתָאqueדִּיyoאֲנָהedifiquéבֱנַיְתַהּcomo casa realלְבֵית מַלְכוּcon la fuerzaבִּתְקַףde mi poderחִסְנִיy para la honraוְלִיקָרde mi majestad?».הַדְרִי
Daniel 4:30
Estudiarlo en la app«habló el rey y dijo: «¿No es esta la gran Babilonia, que yo edifiqué como casa real con la fuerza de mi poder y para la honra de mi majestad?».»
Con el arameo debajo
Daniel 4:30, palabra por palabra
- hablóעָנֵהane
responder
Responder, tomar la palabra para contestar.
Dónde más aparece «ane»- el reyמַלְכָּmalka
rey
Rey (arameo). Misma palabra que el hebreo «mélej».
Dónde más aparece «malka»- y dijoאָמַרamar
decir
Hablar a alguien con palabras, responderle o ponerse a decir lo que se piensa (arameo).
Dónde más aparece «amar»- estaדָאda
esta
«Da» (arameo): esta.
Dónde más aparece «da»- la gran Babiloniaבָּבֶלbavel
Babilonia
Babilonia (forma aramea del nombre): la ciudad y su reino, junto al río Éufrates.
Dónde más aparece «bavel»- la gran Babiloniaרַבְּתָrabta
grande
De gran tamaño, poder o importancia (arameo).
Dónde más aparece «rabta»- yoאֲנָהana
yo
Yo (arameo).
Dónde más aparece «ana»- edifiquéבֱנַיְתַvenayta
edificar
Construir (arameo). Pariente del hebreo «baná».
Dónde más aparece «venayta»- como casa realבֵיתvet
casa
Un edificio para vivir o para guardar cosas, como la casa de los archivos del rey.
Dónde más aparece «vet»- como casa realמַלְכוּmalju
reinado
El poder y la dignidad de ser rey: su reinado y su gobierno (arameo).
Dónde más aparece «malju»- con la fuerzaתְקַףtekaf
fuerza
«Teqof» (arameo): fuerza.
Dónde más aparece «tekaf»- de mi poderחִסְנִjisni
poder
«Jesén» (arameo): poder.
Dónde más aparece «jisni»- y para la honraיקָרykar
honor, gloria
«Yeqar» (arameo): honra.
Dónde más aparece «ykar»- de mi majestadהַדְרִhadri
majestad
«Hadar» (arameo): majestad.
Dónde más aparece «hadri»
El contexto
29Al cabo de doce meses, paseaba sobre el palacio real de Babilonia;
30 · Este versículo (arriba)
31Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz cayó de los cielos: «A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha pasado de ti.