A ti,אֵלֶיךָYHWH,יְהוָהclamo;אֶקְרָאporqueכִּיfuegoאֵשׁdevoróאָכְלָהlos pastosנְאוֹתdel desierto,מִדְבָּרy llamaוְלֶהָבָהabrasóלִהֲטָהtodosכָּלlos árbolesעֲצֵיdel campo.הַשָּׂדֶה
Joel 1:19
Estudiarlo en la app«A ti, YHWH, clamo; porque fuego devoró los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo.»
Con el hebreo debajo
Joel 1:19, palabra por palabra
- YHWHיְהוָהyehva
YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
Dónde más aparece «yehva»- clamoאֶקְרָאekra
clamar
Clamar a YHWH, invocar su nombre.
Dónde más aparece «ekra»- fuegoאֵשׁesh
fuego
El fuego que quema o cocina.
Dónde más aparece «esh»- devoróאָכְלָהajla
devorar
Literalmente «comer»: acabar con algo, como el fuego que lo quema todo.
Dónde más aparece «ajla»- los pastosנְאוֹתneot
pasto
Un prado donde el rebaño come y descansa.
Dónde más aparece «neot»- del desiertoמִדְבָּרmidbar
desierto
Tierra seca sin cultivar, donde pasta el rebaño.
Dónde más aparece «midbar»- y llamaלֶהָבָהlehava
llama
Fuego que se levanta y brilla al arder.
Dónde más aparece «lehava»- abrasóלִהֲטָהlihata
abrasar
Abrasar, prender en llamas.
Dónde más aparece «lihata»- los árbolesעֲצֵיatse
árbol
Planta alta con tronco y ramas, que da fruto, sombra o madera.
Dónde más aparece «atse»- del campoשָּׂדֶהsade
campo
El campo abierto: «los animales del campo».
Dónde más aparece «sade»
El contexto
18¡Cómo gime el ganado! Andan confundidas las manadas de vacas, porque no tienen pasto; también los rebaños de ovejas son castigados.
19 · Este versículo (arriba)
20También los animales del campo anhelan por ti, porque se secaron los cauces de las aguas, y fuego devoró los pastos del desierto.