Los hijosבְנֵיde Danדָןse fueronוַיֵּלְכוּpor su camino;לְדַרְכָּםy Miqueasוַ מִיכָהvioיַּרְאqueכִּיeranהֵמָּהmás fuertesחֲזָקִיםque él,מִמֶּנּוּse volvióוַיִּפֶןy regresóוַיָּשָׁבaאֶלsu casa.בֵּיתוֹ
Jueces 18:26
Estudiarlo en la app«Los hijos de Dan se fueron por su camino; y Miqueas vio que eran más fuertes que él, se volvió y regresó a su casa.»
Con el hebreo debajo
Jueces 18:26, palabra por palabra
- Los hijosבְנֵיvene
descendiente
Un descendiente o miembro de un pueblo: «hijos de Israel».
Dónde más aparece «vene»- de Danדָןdan
Dan
Ver en el mapaDónde más aparece «dan»- se fueronיֵּלְכוּyelju
ir
Dirigirse a un lugar, salir de donde se está para llegar a otro.
Dónde más aparece «yelju»- por su caminoדַרְכָּdarka
manera
La forma de vivir y actuar.
Dónde más aparece «darka»- y Miqueasמִיכָהmija
Miqueas
Miqueas: forma corta del nombre «Micaías» («¿quién como YHWH?»). Lo llevan varias personas: el hombre de la montaña de Efraín (Jueces 17–18) y, siglos después, el profeta Miqueas.
Dónde más aparece «mija»- vioיַּרְאyar
darse cuenta
Darse cuenta: «vio que era bueno».
Dónde más aparece «yar»- más fuertesחֲזָקִיםjazakim
fuerte
De mucho poder o intensidad: una mano, un viento o un hambre que nadie resiste.
Dónde más aparece «jazakim»- se volvióיִּפֶןyifen
volverse
Dar la vuelta hacia algo, alguien o Dios.
Dónde más aparece «yifen»- y regresóיָּשָׁבyashav
volver
Regresar a un lugar.
Dónde más aparece «yashav»- su casaבֵּיתbet
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «bet»
Lugares de este versículo
Dan
Hoy: Tel Dan, reserva natural, norte de Israel
Ciudad en el extremo norte de Israel, al pie del monte Hermón.
La tribu de Dan conquistó la ciudad y le puso su nombre (Jue 18:29). Jeroboam puso allí un becerro de oro (1 R 12:29).
El contexto
25Los hijos de Dan le dijeron: «No hagas oír tu voz entre nosotros, no sea que los acometan hombres de alma amarga, y pierdas tu vida y la vida de tu casa».
26 · Este versículo (arriba)
27Ellos tomaron lo que había hecho Miqueas y al sacerdote que él tenía, y vinieron sobre Lais, sobre un pueblo en calma y confiado; los golpearon a filo de espada y quemaron la ciudad con fuego.