Puesδὲpara queἵναsepanεἰδῆτεqueὅτιel Hijoὁ υἱὸςdel Hombreτοῦ ἀνθρώπουtieneἔχειautoridadἐξουσίανen la tierraἐπὶ τῆς γῆςpara perdonarἀφιέναιpecados —ἁμαρτίαςdiceλέγειal paralítico—:τῷ παραλυτικῷ
Marcos 2:10
Estudiarlo en la app«Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dice al paralítico—:»
Perdona los pecados de un paralítico y lo sana para mostrar su autoridadQuién es Jesús
Con el griego debajo
Marcos 2:10, palabra por palabra
- sepanεἰδῆτεeidéte
saber
Tener por cierto un hecho, estar enterado de él.
Dónde más aparece «eidéte»- el Hijoυἱὸςhyiós
Hijo
Jesús, el Hijo de Dios.
Dónde más aparece «hyiós»- del Hombreἀνθρώπουanthrópu
Hijo del Hombre
«El Hijo del Hombre»: así se llama Jesús.
Dónde más aparece «anthrópu»- tieneἔχειéjei
tener
Contar con algo o alguien como propio: bienes, familia, fe, poder.
Dónde más aparece «éjei»- autoridadἐξουσίανexusían
autoridad
El derecho de mandar o actuar.
Dónde más aparece «exusían»- en la tierraγῆςgés
tierra
Toda la tierra bajo el cielo, donde viven los seres humanos.
Dónde más aparece «gés»- para perdonarἀφιέναιafiénai
perdonar
Borrar los pecados o las deudas, no cobrarlos.
Dónde más aparece «afiénai»- pecados —ἁμαρτίαςhamartías
pecado
Hacer lo que Dios no quiere, y la culpa que deja.
Dónde más aparece «hamartías»- diceλέγειlégei
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légei»- al paralítico—παραλυτικῷparalytikó
paralítico
Paralítico.
Dónde más aparece «paralytikó»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El paralítico bajado por el techo
Ver uno al lado del otro
Marcos 2:1-12
1Y entrando otra vez en Capernaúm después de algunos días, se oyó que estaba en casa. 2Y se reunieron muchos, de modo que ya no cabían ni siquiera a la puerta; y les hablaba la palabra. 3Y vienen trayéndole un paralítico, llevado por cuatro. 4Y como no podían acercárselo a causa de la multitud, quitaron el techo donde él estaba, y haciendo una abertura, bajan la camilla en la que yacía el paralítico. 5Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». 6Y estaban allí sentados algunos de los escribas, y pensaban en sus corazones: 7«¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados sino uno solo, Dios?». 8Y enseguida, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí, les dice: «¿Por qué piensan estas cosas en sus corazones? 9¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y toma tu camilla y anda? 10Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dice al paralítico—: 11A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». 12Y se levantó, y enseguida, tomando la camilla, salió delante de todos, de modo que todos se asombraban y glorificaban a Dios, diciendo: «Nunca vimos algo así».
1Y subiendo a una barca, cruzó al otro lado y llegó a su propia ciudad. 2Y mira, le traían un paralítico tendido en una camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados». 3Y mira, algunos de los escribas dijeron dentro de sí: «Este blasfema». 4Y conociendo Jesús sus pensamientos, dijo: «¿Por qué piensan cosas malas en sus corazones? 5Porque, ¿qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 6Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —entonces dice al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». 7Y él se levantó y se fue a su casa. 8Y al verlo las multitudes, sintieron temor y glorificaron a Dios, que había dado tal autoridad a los hombres.
17Y sucedió en uno de los días que él estaba enseñando, y estaban sentados fariseos y maestros de la ley que habían venido de toda aldea de Galilea y de Judea y de Jerusalén; y el poder del Señor estaba para que él sanara. 18Y mira, unos hombres venían trayendo en un lecho a un hombre que estaba paralítico, y procuraban meterlo y ponerlo delante de él. 19Y no hallando por dónde meterlo a causa de la multitud, subieron a la azotea y por entre las tejas lo bajaron con la camilla al medio, delante de Jesús. 20Y viendo la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te son perdonados». 21Y los escribas y los fariseos comenzaron a pensar, diciendo: «¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?». 22Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, respondiendo, les dijo: «¿Qué piensan en sus corazones? 23¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 24Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—: A ti te digo: levántate, y tomando tu camilla, vete a tu casa». 25Y al instante, levantándose delante de ellos, tomó aquello sobre lo que estaba acostado, y se fue a su casa glorificando a Dios. 26Y el asombro se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, y se llenaron de temor, diciendo: «Hoy hemos visto cosas increíbles».
El contexto
9¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y toma tu camilla y anda?
10 · Este versículo (arriba)
11A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».
Para estudiar Marcos 2 en grupo
1. Qué dice
¿Qué hicieron los cuatro hombres para acercar al paralítico a Jesús (vv. 3-4)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dijo que no vino a llamar a justos, sino a pecadores, al comer con ellos (vv. 15-17)?
3. Cómo lo vivo
Jesús vio la fe de los amigos del paralítico (v. 5). ¿Cómo puedes ayudar hoy a alguien a llegar a Jesús?