Pero ustedesδὲ ὑμεῖςnoμὴse dejen llamarκληθῆτε“Rabí”,Ῥαββίporqueγάρunoεἷςsoloesἐστινsu Maestro,ὑμῶν ὁ διδάσκαλοςyδὲtodos ustedesπάντες ὑμεῖςsonἐστεhermanos.ἀδελφοί
Mateo 23:8
Estudiarlo en la app«Pero ustedes no se dejen llamar “Rabí”, porque uno solo es su Maestro, y todos ustedes son hermanos.»
El mayor entre ustedes será su servidorHumildad y servicio
Con el griego debajo
Mateo 23:8, palabra por palabra
- se dejen llamarκληθῆτεklethéte
llamar
Ponerle nombre a alguien.
Dónde más aparece «klethéte»- “RabíῬαββίrabbí
Rabí (maestro)
Rabí: palabra hebrea que quiere decir «mi maestro».
Dónde más aparece «rabbí»- unoεἷςheís
uno
La cantidad de uno, o uno solo dentro de un grupo.
Dónde más aparece «heís»- esἐστινestin
ser
Ser: dice quién o qué es algo.
Dónde más aparece «estin»- su Maestroδιδάσκαλοςdidáskalos
maestro
Maestro, el que enseña.
Dónde más aparece «didáskalos»- hermanosἀδελφοίadelfoí
hermano creyente
Un creyente, de la misma familia de Dios por el Mesías.
Dónde más aparece «adelfoí»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Ayes contra escribas y fariseos
Marcos 12:38-40Lucas 20:45-47Lucas 11:37-54
Lucas 11 trae ayes parecidos en una comida con un fariseo; se discute si es la misma ocasión.
Ver uno al lado del otro
Mateo 23:1-36
1Entonces Jesús habló a las multitudes y a sus discípulos, 2diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. 3Así que, todo cuanto les digan, háganlo y guárdenlo; pero no hagan conforme a sus obras, porque dicen y no hacen. 4Y atan cargas pesadas y las ponen sobre los hombros de los hombres, pero ellos mismos no quieren moverlas con su dedo. 5Y todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; porque ensanchan sus filacterias y alargan los flecos. 6Y aman el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 7y los saludos en las plazas, y ser llamados por los hombres “Rabí”. 8Pero ustedes no se dejen llamar “Rabí”, porque uno solo es su Maestro, y todos ustedes son hermanos. 9Y no llamen padre suyo a nadie en la tierra, porque uno solo es su Padre, el celestial. 10Ni se dejen llamar guías, porque su Guía es uno solo: el Mesías. 11Y el mayor de ustedes será su servidor. 12Y cualquiera que se enaltezca será humillado, y cualquiera que se humille será enaltecido. 13Pero ¡ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cierran el reino de los cielos delante de los hombres; pues ustedes no entran, ni dejan entrar a los que están entrando. 14¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoran las casas de las viudas, y como pretexto hacen largas oraciones; por eso recibirán mayor condena. 15¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorren el mar y la tierra seca para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacen hijo de la Gehena el doble que ustedes. 16¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: “Cualquiera que jure por el santuario, no es nada; pero cualquiera que jure por el oro del santuario, queda obligado”! 17Necios y ciegos, pues ¿qué es mayor: el oro, o el santuario que santificó el oro? 18Y dicen: “Cualquiera que jure por el altar, no es nada; pero cualquiera que jure por la ofrenda que está sobre él, queda obligado”. 19Ciegos, pues ¿qué es mayor: la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 20Así que el que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él; 21y el que jura por el santuario, jura por él y por el que lo habita; 22y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por el que está sentado sobre él. 23¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque dan el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y han dejado lo de más peso de la ley: el derecho, la misericordia y la fidelidad. Esto había que hacer, sin dejar aquello. 24Guías ciegos, que cuelan el mosquito y se tragan el camello.
38Y en su enseñanza decía: «Cuídense de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y de los saludos en las plazas, 39y de los primeros asientos en las sinagogas, y de los primeros puestos en los banquetes; 40los que devoran las casas de las viudas, y como pretexto hacen largas oraciones; estos recibirán mayor condena».
45Y oyéndolo todo el pueblo, dijo a los discípulos: 46«Cuídense de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman los saludos en las plazas, y los primeros asientos en las sinagogas, y los primeros puestos en los banquetes; 47los que devoran las casas de las viudas, y como pretexto hacen largas oraciones; estos recibirán mayor condena».
37Y mientras hablaba, un fariseo le ruega que almuerce con él; y entrando, se recostó a la mesa. 38Y el fariseo, al verlo, se extrañó de que no se hubiera sumergido primero antes del almuerzo. 39Pero el Señor le dijo: «Ahora ustedes, los fariseos, limpian lo de fuera del vaso y del plato, pero su interior está lleno de robo y de maldad. 40Insensatos, ¿el que hizo lo de fuera no hizo también lo de dentro? 41Más bien, den como limosna lo de dentro, y miren, todo les es limpio. 42Pero ¡ay de ustedes, fariseos!, porque dan el diezmo de la menta y de la ruda y de toda hortaliza, y pasan por alto el derecho y el amor de Dios; pero esto había que hacer, sin dejar aquello. 43¡Ay de ustedes, fariseos!, porque aman el primer asiento en las sinagogas y los saludos en las plazas. 44¡Ay de ustedes!, porque son como los sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben». 45Y respondiendo uno de los expertos en la ley, le dice: «Maestro, al decir esto, también nos ofendes a nosotros». 46Y él dijo: «¡Ay también de ustedes, expertos en la ley!, porque cargan a los hombres con cargas difíciles de llevar, y ustedes mismos no tocan las cargas ni con uno de sus dedos. 47¡Ay de ustedes!, porque edifican los sepulcros de los profetas, y los padres de ustedes los mataron. 48Así que son testigos y aprueban las obras de sus padres; porque ellos los mataron, y ustedes les edifican los sepulcros. 49Por eso también la sabiduría de Dios dijo: Les enviaré profetas y apóstoles, y a algunos de ellos los matarán y perseguirán, 50para que se le pidan cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas derramada desde la fundación del mundo, 51desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que pereció entre el altar y la casa; sí, les digo que se le pedirán cuentas a esta generación. 52¡Ay de ustedes, expertos en la ley!, porque se llevaron la llave del conocimiento; ustedes mismos no entraron, y a los que entraban se lo impidieron». 53Y de allí, al salir él, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente y a hacerlo hablar de muchas cosas, 54tendiéndole trampas para cazar algo de su boca.
El contexto
7y los saludos en las plazas, y ser llamados por los hombres “Rabí”.
8 · Este versículo (arriba)
9Y no llamen padre suyo a nadie en la tierra, porque uno solo es su Padre, el celestial.
Para estudiar Mateo 23 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le reprocha Jesús a los escribas y fariseos sobre cómo cargan a otros y cómo viven ellos (vv. 3-4)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dice «el mayor de ustedes será su servidor» (vv. 11-12)?
3. Cómo lo vivo
Jesús critica el hacer cosas para ser visto (v. 5). ¿En qué podrías hacer hoy algo bueno sin que nadie lo note?