Yδὲel queὁloαὐτὸνentregabaπαραδιδοὺςlesαὐτοῖςhabía dadoἔδωκενuna señal,σημεῖονdiciendo:λέγων«Al queὋν ἂνyo bese,φιλήσωeseαὐτόςes;ἐστινpréndanlo».κρατήσατε αὐτόν
Mateo 26:48
Estudiarlo en la app«Y el que lo entregaba les había dado una señal, diciendo: «Al que yo bese, ese es; préndanlo».»
Judas lo entrega con un beso entre gente armada con espadas y palosLa cruz
Con el griego debajo
Mateo 26:48, palabra por palabra
- entregabaπαραδιδοὺςparadidús
traicionar
Poner a alguien en poder de sus enemigos, traicionarlo.
Dónde más aparece «paradidús»- había dadoἔδωκενédoken
dar
Entregar algo a otro gratis, como regalo.
Dónde más aparece «édoken»- una señalσημεῖονsemeíon
marca
Una marca que sirve para reconocer algo.
Dónde más aparece «semeíon»- diciendoλέγωνlégon
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légon»- yo beseφιλήσωfiléso
besar
Dar un beso.
Dónde más aparece «filéso»- esἐστινestin
ser
Ser: dice quién o qué es algo.
Dónde más aparece «estin»- préndanloκρατήσατεkratésate
prender
Apresar a alguien, o asirlo de la mano.
Dónde más aparece «kratésate»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El arresto de Jesús
Marcos 14:43-52Lucas 22:47-53Juan 18:2-12
Ver uno al lado del otro
Mateo 26:47-56
47Y mientras él todavía hablaba, mira, llegó Judas, uno de los doce, y con él una gran multitud con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y de los ancianos del pueblo. 48Y el que lo entregaba les había dado una señal, diciendo: «Al que yo bese, ese es; préndanlo». 49Y enseguida, acercándose a Jesús, dijo: «Saludos, Rabí», y lo besó. 50Pero Jesús le dijo: «Amigo, haz aquello a lo que has venido». Entonces, acercándose, echaron mano a Jesús y lo prendieron. 51Y mira, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo al esclavo del sumo sacerdote, le cortó la oreja. 52Entonces Jesús le dice: «Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman espada, a espada perecerán. 53¿O piensas que no puedo rogar a mi Padre, y me pondrá ahora más de doce legiones de ángeles? 54¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras de que así tiene que suceder?». 55En aquella hora dijo Jesús a las multitudes: «¿Como contra un bandido han salido con espadas y palos para apresarme? Cada día me sentaba en el templo enseñando, y no me prendieron. 56Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas». Entonces todos los discípulos, dejándolo, huyeron.
43Y enseguida, mientras él todavía hablaba, llega Judas, uno de los doce, y con él una multitud con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos. 44Y el que lo entregaba les había dado una contraseña, diciendo: «Al que yo bese, ese es; préndanlo y llévenlo bien custodiado». 45Y al llegar, enseguida se acercó a él y le dice: «Rabí», y lo besó. 46Y ellos le echaron mano y lo prendieron. 47Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al esclavo del sumo sacerdote y le cortó la oreja. 48Y respondiendo Jesús, les dijo: «¿Como contra un bandido han salido con espadas y palos para apresarme? 49Cada día estaba con ustedes en el templo enseñando, y no me prendieron; pero es para que se cumplan las Escrituras». 50Y dejándolo, huyeron todos. 51Y un joven lo seguía, envuelto en una sábana de lino sobre el cuerpo desnudo; y lo prenden; 52pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.
47Mientras él todavía hablaba, mira, una multitud; y el llamado Judas, uno de los doce, iba delante de ellos, y se acercó a Jesús para besarlo. 48Pero Jesús le dijo: «Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?». 49Y viendo los que estaban alrededor de él lo que iba a suceder, dijeron: «Señor, ¿heriremos a espada?». 50Y uno de ellos hirió al esclavo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. 51Pero Jesús, respondiendo, dijo: «Dejen, basta ya». Y tocando la oreja, lo sanó. 52Y Jesús dijo a los que habían venido contra él, los sumos sacerdotes, y los jefes de la guardia del templo, y los ancianos: «¿Como contra un bandido han salido con espadas y palos? 53Cuando estaba con ustedes cada día en el templo, no extendieron las manos contra mí; pero esta es su hora, y la autoridad de las tinieblas».
2Y también Judas, el que lo entregaba, conocía el lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos. 3Judas, pues, tomando la cohorte y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, llega allí con linternas, y antorchas, y armas. 4Jesús, pues, sabiendo todo lo que le iba a suceder, salió y les dice: «¿A quién buscan?». 5Le respondieron: «A Jesús el nazareno». Les dice: «Yo soy». Y estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. 6Cuando, pues, les dijo: Yo soy, retrocedieron y cayeron a tierra. 7Les preguntó, pues, otra vez: «¿A quién buscan?». Y ellos dijeron: «A Jesús el nazareno». 8Jesús respondió: «Les dije que yo soy; así que, si me buscan a mí, dejen ir a estos». 9Para que se cumpliera la palabra que había dicho: De los que me diste, no perdí a ninguno. 10Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó, e hirió al esclavo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el esclavo se llamaba Malco. 11Jesús, pues, dijo a Pedro: «Mete la espada en la vaina. La copa que me ha dado el Padre, ¿acaso no la he de beber?». 12Entonces la cohorte, y el comandante, y los guardias de los judíos prendieron a Jesús y lo ataron,
El contexto
47Y mientras él todavía hablaba, mira, llegó Judas, uno de los doce, y con él una gran multitud con espadas y palos, de parte de los sumos sacerdotes y de los ancianos del pueblo.
48 · Este versículo (arriba)
49Y enseguida, acercándose a Jesús, dijo: «Saludos, Rabí», y lo besó.
Para estudiar Mateo 26 en grupo
1. Qué dice
¿Qué hizo la mujer con el frasco de perfume, y qué dijo Jesús de ello (vv. 7, 10-13)?
2. Qué significa
¿Qué dice Jesús de su sangre al dar la copa a los discípulos (vv. 27-28)?
3. Cómo lo vivo
Pedro dijo que nunca lo negaría y luego lo hizo (vv. 33-35, 69-75). ¿Cómo puedes volver a empezar tras fallar a alguien?