Yδὲpor el miedoἀπὸ τοῦ φόβουque le tenían,αὐτοῦlos guardiasοἱ τηροῦντεςtemblaronἐσείσθησανyκαὶquedaronἐγενήθησανcomoὡςmuertos.νεκροί
Mateo 28:4
Estudiarlo en la app«Y por el miedo que le tenían, los guardias temblaron y quedaron como muertos.»
Las mujeres llegan al sepulcro y un ángel les dice que no está, que resucitóLa resurrección
Con el griego debajo
Mateo 28:4, palabra por palabra
- por el miedoφόβουfóbu
miedo
El miedo que sobrecoge ante un peligro o algo terrible.
Dónde más aparece «fóbu»- los guardiasτηροῦντεςterúntes
custodiar
Cuidar, vigilar, o reservar algo para después.
Dónde más aparece «terúntes»- temblaronἐσείσθησανeseísthesan
temblar
Estremecerse de miedo o conmoción.
Dónde más aparece «eseísthesan»- quedaronἐγενήθησανegenéthesan
llegar a ser
Convertirse en algo nuevo, distinto de antes.
Dónde más aparece «egenéthesan»- muertosνεκροίnekroí
muerto
Alguien que ya no tiene vida, cuyo cuerpo quedó sin aliento.
Dónde más aparece «nekroí»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La tumba vacía
Marcos 16:1-8Lucas 24:1-12Juan 20:1-10
Ver uno al lado del otro
Mateo 28:1-10
1Y pasado el shabat, al amanecer del primer día de la semana, fue María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. 2Y mira, hubo un gran terremoto, porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y acercándose, hizo rodar la piedra y se sentó sobre ella. 3Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. 4Y por el miedo que le tenían, los guardias temblaron y quedaron como muertos. 5Pero el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: «No teman ustedes, porque sé que buscan a Jesús, el crucificado. 6No está aquí, porque ha resucitado, como dijo. Vengan, vean el lugar donde yacía. 7Y vayan pronto y digan a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos, y miren, va delante de ustedes a Galilea; allí lo verán”. Miren, se lo he dicho». 8Y saliendo pronto del sepulcro con temor y gran alegría, corrieron a dar la noticia a sus discípulos. 9Y mira, Jesús les salió al encuentro, diciendo: «Saludos». Y ellas, acercándose, se abrazaron a sus pies y se postraron ante él. 10Entonces Jesús les dice: «No teman; vayan, avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán».
1Y pasado el shabat, María Magdalena, y María la madre de Jacobo, y Salomé compraron especias aromáticas para ir a ungirlo. 2Y muy de madrugada, el primer día de la semana, van al sepulcro, cuando ya había salido el sol. 3Y se decían unas a otras: «¿Quién nos hará rodar la piedra de la entrada del sepulcro?». 4Y al alzar la vista, ven que la piedra había sido rodada; porque era muy grande. 5Y entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una ropa larga blanca; y quedaron asombradas. 6Y él les dice: «No se asombren. Buscan a Jesús el nazareno, el crucificado; ha resucitado, no está aquí. Miren el lugar donde lo pusieron. 7Pero vayan, digan a sus discípulos y a Pedro: “Va delante de ustedes a Galilea; allí lo verán, como les dijo”». 8Y saliendo, huyeron del sepulcro, porque se había apoderado de ellas temblor y asombro; y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo. Final breve: Y todo lo que se les había mandado lo contaron brevemente a los que estaban con Pedro. Y después de esto, Jesús mismo envió por medio de ellos, de oriente a occidente, la proclamación sagrada e incorruptible de la salvación eterna. Amén.
1Y el primer día de la semana, muy de madrugada, fueron al sepulcro llevando las especias aromáticas que habían preparado. 2Y hallaron la piedra removida del sepulcro; 3pero al entrar, no hallaron el cuerpo. 4Y sucedió que, estando ellas perplejas por esto, y mira, dos hombres se presentaron junto a ellas con vestiduras resplandecientes. 5Y como ellas tuvieron miedo e inclinaron el rostro a tierra, les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acuérdense de cómo les habló cuando todavía estaba en Galilea, 7diciendo que el Hijo del Hombre tenía que ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitar». 8Y se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, contaron todas estas cosas a los once y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María la de Jacobo; y las demás que estaban con ellas decían estas cosas a los apóstoles. 11Y a ellos estas palabras les parecieron un delirio, y no les creían. 12Pero Pedro se levantó y corrió al sepulcro; y agachándose, ve solo los lienzos; y se fue a su casa, maravillado de lo que había sucedido.
1Y el primer día de la semana, María Magdalena va al sepulcro de madrugada, siendo aún oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. 2Corre, pues, y va a Simón Pedro y al otro discípulo, al que Jesús quería, y les dice: «Se han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde lo han puesto». 3Salieron, pues, Pedro y el otro discípulo, e iban al sepulcro. 4Y los dos corrían juntos; pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. 5Y agachándose a mirar, ve los lienzos puestos allí; pero no entró. 6Llega, pues, también Simón Pedro siguiéndolo, y entró en el sepulcro, y ve los lienzos puestos allí, 7y el pañuelo que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino enrollado aparte en un lugar. 8Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio, y creyó. 9Porque todavía no entendían la Escritura, que él tenía que resucitar de entre los muertos. 10Volvieron, pues, los discípulos a sus casas.
El contexto
3Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
4 · Este versículo (arriba)
5Pero el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: «No teman ustedes, porque sé que buscan a Jesús, el crucificado.
Para estudiar Mateo 28 en grupo
1. Qué dice
¿Qué les dijo el ángel a las mujeres junto al sepulcro, y qué les dijo Jesús cuando lo encontraron (vv. 5-10)?
2. Qué significa
¿Qué encargo y qué promesa da Jesús a los once al final del libro (vv. 18-20)?
3. Cómo lo vivo
Jesús promete: «Yo estoy con ustedes todos los días» (v. 20). ¿Cómo cambia tu día recordar esa promesa?