Oraciónתְּפִלָּהdel afligido,לְעָנִיcuandoכִיdesfalleceיַעֲטֹףy delanteוְלִפְנֵיde YHWHיְהוָהderramaיִשְׁפֹּךְsu queja.שִׂיחוֹYHWH,יְהוָהoyeשִׁמְעָהmi oración,תְפִלָּתִיy mi clamorוְשַׁוְעָתִיllegueתָבוֹאa ti.אֵלֶיךָ
Salmos 102:1
Estudiarlo en la app«Oración del afligido, cuando desfallece y delante de YHWH derrama su queja. YHWH, oye mi oración, y mi clamor llegue a ti.»
Con el hebreo debajo
Salmos 102:1, palabra por palabra
- Oraciónתְּפִלָּהtefila
oración
Oración: palabras dirigidas a Dios para pedir, interceder o alabar. Varios salmos llevan este nombre.
Dónde más aparece «tefila»- del afligidoעָנִיani
pobre, afligido
Pobre, afligido: el que pasa necesidad y no tiene quien lo defienda.
Dónde más aparece «ani»- desfalleceיַעֲטֹףyaatof
desfallecer
Quedarse sin fuerzas.
Dónde más aparece «yaatof»- y delanteפְנֵיfene
delante de
Literalmente «a la cara de»: a la vista de alguien, o por motivo de algo.
Dónde más aparece «fene»- de YHWHיְהוָהyehva
YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
Dónde más aparece «yehva»- derramaיִשְׁפֹּךְyishpoj
desahogarse
Abrirle el corazón a Dios; Dios derrama su espíritu.
Dónde más aparece «yishpoj»- su quejaשִׂיחsij
queja
Lo que uno dice al desahogar su pena.
Dónde más aparece «sij»- oyeשִׁמְעָshima
escuchar
Poner atención a lo que se dice, o atender un ruego.
Dónde más aparece «shima»- y mi clamorשַׁוְעָתִshavati
clamor
Clamor, grito de auxilio.
Dónde más aparece «shavati»- llegueתָבוֹאtavo
llegar
Venir, llegar: «vienen días».
Dónde más aparece «tavo»
El contexto
1 · Este versículo (arriba)
2No escondas tu rostro de mí en el día de mi angustia; inclina a mí tu oído; el día en que llamo, apresúrate, respóndeme.