Levántate,קוּמָהYHWH;יְהוָהsal a su encuentro,קַדְּמָה פָנָיוhazlo doblarse;הַכְרִיעֵהוּpon a salvoפַּלְּטָהmi almaנַפְשִׁיdel malvadoמֵרָשָׁעcon tu espada,חַרְבֶּךָ
Salmos 17:13
Estudiarlo en la app«Levántate, YHWH; sal a su encuentro, hazlo doblarse; pon a salvo mi alma del malvado con tu espada,»
Con el hebreo debajo
Salmos 17:13, palabra por palabra
- Levántateקוּמָkuma
levantarse
Pasar de estar sentado o echado a estar de pie, o ponerse en marcha.
Dónde más aparece «kuma»- YHWHיְהוָהyehva
YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
Dónde más aparece «yehva»- sal a su encuentroקַדְּמָkadma
salir al encuentro
Ir hacia alguien que viene: para ayudarlo o para enfrentarlo.
Dónde más aparece «kadma»- sal a su encuentroפָנָיfanay
delante de
Literalmente «a la cara de»: a la vista de alguien, o por motivo de algo.
Dónde más aparece «fanay»- hazlo doblarseהַכְרִיעֵhajrie
agacharse
Doblar el cuerpo o las rodillas hacia el suelo, para orar o ante alguien.
Dónde más aparece «hajrie»- pon a salvoפַּלְּטָpalta
poner a salvo
Sacar a alguien del peligro y ponerlo a salvo.
Dónde más aparece «palta»- mi almaנַפְשִׁnafshi
vida
La vida, cuando está en juego.
Dónde más aparece «nafshi»- del malvadoרָשָׁעrasha
malvado
El que hace el mal, lo contrario del justo.
Dónde más aparece «rasha»- con tu espadaחַרְבֶּjarbe
espada
Una espada; o la guerra.
Dónde más aparece «jarbe»
El contexto
12Su semejanza es como león que ansía desgarrar, y como león joven sentado en escondites.
13 · Este versículo (arriba)
14de los hombres, con tu mano, YHWH; de los hombres del mundo, cuya parte está en la vida; y de lo que tienes guardado llenas su vientre; se sacian los hijos y dejan su resto a sus niños.