Levítico 19:9–10
Al segar, se deja el borde del campo para el pobre y el extranjero
Estudiar palabra por palabra9Cuando sieguen la cosecha de su tierra, no acabarás de segar el borde de tu campo ni recogerás las espigas caídas de tu cosecha.
10No rebuscarás tu viña ni recogerás las uvas caídas de tu viña; las dejarás para el pobre y para el extranjero residente. Yo soy YHWH su Elohim.
En su contexto
7Si se come al tercer día, es cosa repugnante; no será aceptado.
8El que lo coma cargará con su iniquidad, porque ha profanado lo santo de YHWH; esa persona será cortada de su pueblo.
…
11No robarán, ni mentirán, ni se engañarán unos a otros.
12No jurarán por mi nombre en falso, de modo que profanes el nombre de tu Elohim. Yo soy YHWH.
Sus palabras en el original
- קֻצְרְkutsr· segar, cosechar
Segar: cortar la mies; cosechar. También, ser corto, acortarse.
- קְצִירketsir· cosecha, siega
Cosecha, siega.
- אַרְצְarts· tierra, país
La tierra, en dos sentidos: el mundo entero en contraste con el cielo, o un país o región concretos («la tierra de Egipto»).
- תְכַלֶּהtejale· acabar, consumir
Terminar, completar algo; llegar a su fin. También acabar con algo, consumirlo.
- פְּאַתpeat· lado, esquina, orilla
Lado, esquina, borde.
- שָׂדְsad· campo
Campo: terreno abierto, cultivado o no.
- לֶקֶטleket· espigas caídas
Espigas que se caen al segar y que se dejaban para los pobres.
- תְלַקֵּטtelaket· recoger, espigar
Recoger del suelo, juntar.
- כַרְמְjarm· viña
Viña, viñedo.
- תְעוֹלֵלteolel· tratar, rebuscar
Tratar con dureza, hacer sentir el propio poder a alguien. En otros pasajes, rebuscar lo que queda de la cosecha.
- פֶרֶטferet· uvas caídas
Uvas sueltas que caen al vendimiar.
- עָנִיani· pobre, afligido
Pobre, afligido: el que pasa necesidad y no tiene quien lo defienda.
- גֵּרger· extranjero residente
Extranjero que vive en una tierra que no es la suya, sin los derechos de los del lugar.
- תַּעֲזֹבtaazov· dejar, abandonar
Dejar, abandonar. En Génesis 2:24, salir de la casa de los padres para formar un hogar nuevo.
- יְהוָהyehva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- אֱלֹהֵיelohe· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.