Mateo 6:26–30

Jesús señala las aves y los lirios para hablar del cuidado del Padre

26Miren las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?

27¿Y quién de ustedes, preocupándose, puede añadir un solo codo a la duración de su vida?

28Y por el vestido, ¿por qué se preocupan? Observen los lirios del campo, cómo crecen: no se fatigan ni hilan;

29pero les digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de estos.

30Y si a la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?

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En su contexto

24Nadie puede servir a dos señores; porque odiará al uno y amará al otro, o se aferrará al uno y despreciará al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas.

25Por eso les digo: no se preocupen por su vida, qué comerán, ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

…

31No se preocupen, pues, diciendo: ¿Qué comeremos?, o: ¿Qué beberemos?, o: ¿Con qué nos vestiremos?

32Porque todas estas cosas las buscan con afán las naciones; y su Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas ellas.

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Sus palabras en el original

Dios creador