Salmos 22:1–2

«Mi El, mi El, ¿por qué me has abandonado?»

1Al director. Sobre La cierva de la aurora. Salmo de David. Mi El, mi El, ¿por qué me has abandonado? Lejos de mi salvación, las palabras de mi rugido.

2Elohim mío, llamo de día, y no respondes; y de noche, y no hay silencio para mí.

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En su contexto

…

3Pero tú eres santo, que habitas las alabanzas de Israel.

4En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y los pusiste a salvo.

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Sus palabras en el original

La cruzSufrimiento y pruebas