Y todoוַ כָּלIsraelיִשְׂרָאֵלvioיַּרְאqueכִּיel reyהַמֶּלֶךְnoלֹאlos había escuchado,שָׁמַע אֲלֵיהֶםy el puebloהָעָםrespondióוַיָּשִׁבוּ דָּבָרal rey,אֶת הַמֶּלֶךְdiciendo:לֵאמֹר«¿Quéמַהporciónחֵלֶקtenemosלָּנוּen David?בְּדָוִדNoוְלֹאtenemosheredadנַחֲלָהen el hijoבְּבֶןde Isaí.יִשַׁיA tus tiendas,לְאֹהָלֶיךָIsrael.יִשְׂרָאֵלAhoraעַתָּהmiraרְאֵהtu casa,בֵיתְךָDavid».דָּוִדE Israelוַ יִשְׂרָאֵלse fueיֵּלֶךְa sus tiendas.לְאֹהָלָיו
1 Reyes 12:16
Estudiarlo en la app«Y todo Israel vio que el rey no los había escuchado, y el pueblo respondió al rey, diciendo: «¿Qué porción tenemos en David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. A tus tiendas, Israel. Ahora mira tu casa, David». E Israel se fue a sus tiendas.»
Con el hebreo debajo
1 Reyes 12:16, palabra por palabra
- Israelיִשְׂרָאֵלyisrael
Israel
Israel: el nombre nuevo que Jacob recibe en Génesis 32:28; después, el nombre del pueblo que desciende de él y, tras la división, del reino del norte. El texto lo explica: «has luchado con Dios».
Dónde más aparece «yisrael»- vioיַּרְאyar
darse cuenta
Darse cuenta: «vio que era bueno».
Dónde más aparece «yar»- el reyמֶּלֶךְmelej
rey
Un rey que gobierna un pueblo.
Dónde más aparece «melej»- los había escuchadoשָׁמַעshama
escuchar
Poner atención a lo que se dice, o atender un ruego.
Dónde más aparece «shama»- y el puebloעָםam
gente
La gente reunida en un lugar, la multitud o la tropa que sale a la guerra.
Dónde más aparece «am»- respondióיָּשִׁבוּyashivu
devolver
Devolver algo, restaurar.
Dónde más aparece «yashivu»- respondióדָּבָרdavar
cosa
Un asunto, una cosa; con «no», nada.
Dónde más aparece «davar»- diciendoאמֹרmor
decir
Decir con la boca a alguien lo que se piensa o se quiere, o responderle.
Dónde más aparece «mor»- porciónחֵלֶקjelek
porción
Lo que le toca a uno: «YHWH es lo que me toca».
Dónde más aparece «jelek»- en Davidדָוִדdavid
David
David, hijo menor de Isaí, de Belén; segundo rey de Israel. El nombre significa «amado».
Dónde más aparece «david»- heredadנַחֲלָהnajala
herencia
La tierra o los bienes que pasan de padres a hijos.
Dónde más aparece «najala»- en el hijoבֶןven
hijo
El varón nacido de un padre y una madre; en plural, también hijos e hijas.
Dónde más aparece «ven»- de Isaíיִשַׁיyishay
Isaí
Isaí, de Belén, hijo de Obed y padre del rey David.
Dónde más aparece «yishay»- A tus tiendasאֹהָלֶיohale
tienda
Casa de tela o de pieles sobre palos, donde vivían los pastores; también el hogar.
Dónde más aparece «ohale»- tu casaבֵיתְvet
descendencia
Los descendientes de alguien: «la casa de David».
Dónde más aparece «vet»- se fueיֵּלֶךְyelej
ir
Dirigirse a un lugar, salir de donde se está para llegar a otro.
Dónde más aparece «yelej»
Nota de traducción
Casi las mismas palabras gritó Seba cuando se levantó contra David (2 Samuel 20:1). «A tus tiendas» quiere decir: cada uno a su casa; ya no seguimos a este rey.
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La división del reino en Siquem
Ver uno al lado del otro
1 Reyes 12:1-19
1Roboam fue a Siquem, porque a Siquem había venido todo Israel para hacerlo rey. 2Y sucedió que, cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat —él estaba aún en Egipto, adonde había huido de delante del rey Salomón, y Jeroboam habitaba en Egipto—, 3enviaron y lo llamaron. Y vino Jeroboam con toda la asamblea de Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: 4«Tu padre endureció nuestro yugo; ahora tú aligera el duro servicio de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos». 5Él les dijo: «Váyanse todavía tres días, y vuelvan a mí». Y el pueblo se fue. 6El rey Roboam pidió consejo a los ancianos que habían estado delante de Salomón, su padre, cuando él vivía, diciendo: «¿Cómo aconsejan ustedes que responda a este pueblo?». 7Ellos le hablaron, diciendo: «Si hoy eres siervo de este pueblo, y los sirves, y les respondes, y les hablas buenas palabras, ellos serán tus siervos todos los días». 8Pero él abandonó el consejo de los ancianos, el que ellos le habían aconsejado, y pidió consejo a los jóvenes que habían crecido con él, los que estaban delante de él. 9Y les dijo: «¿Qué aconsejan ustedes que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: “Aligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros”?». 10Los jóvenes que habían crecido con él le hablaron, diciendo: «Así dirás a este pueblo que te ha hablado, diciendo: “Tu padre hizo pesado nuestro yugo, pero tú aligéralo de sobre nosotros”; así les hablarás: “Mi meñique es más grueso que la cintura de mi padre. 11Ahora bien, mi padre cargó sobre ustedes un yugo pesado, pero yo añadiré a su yugo; mi padre los corrigió con látigos, pero yo los corregiré con escorpiones”». 12Jeroboam y todo el pueblo vinieron a Roboam al tercer día, como el rey había hablado, diciendo: «Vuelvan a mí al tercer día». 13El rey respondió al pueblo con dureza, y abandonó el consejo de los ancianos, el que ellos le habían aconsejado; 14y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: «Mi padre hizo pesado el yugo de ustedes, pero yo añadiré a su yugo; mi padre los corrigió con látigos, pero yo los corregiré con escorpiones». 15El rey no escuchó al pueblo, porque hubo un giro de parte de YHWH, para confirmar su palabra, la que YHWH había hablado por medio de Ahías el silonita a Jeroboam, hijo de Nabat. 16Y todo Israel vio que el rey no los había escuchado, y el pueblo respondió al rey, diciendo: «¿Qué porción tenemos en David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. A tus tiendas, Israel. Ahora mira tu casa, David». E Israel se fue a sus tiendas. 17Pero en cuanto a los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá, Roboam reinó sobre ellos. 18El rey Roboam envió a Adoram, que estaba sobre el trabajo forzado, y todo Israel lo apedreó con piedras, y murió. Y el rey Roboam se apresuró a subir al carro para huir a Jerusalén. 19Así se rebeló Israel contra la casa de David hasta este día.
1Roboam fue a Siquem, porque a Siquem había venido todo Israel para hacerlo rey. 2Y sucedió que, cuando lo oyó Jeroboam, hijo de Nabat —él estaba en Egipto, adonde había huido de delante de Salomón el rey—, Jeroboam volvió de Egipto. 3Enviaron y lo llamaron. Y vino Jeroboam con todo Israel, y hablaron a Roboam, diciendo: 4«Tu padre endureció nuestro yugo; ahora, pues, aligera el duro servicio de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos». 5Él les dijo: «Todavía tres días, y vuelvan a mí». Y el pueblo se fue. 6El rey Roboam pidió consejo a los ancianos que habían estado delante de Salomón, su padre, cuando él vivía, diciendo: «¿Cómo aconsejan ustedes que responda a este pueblo?». 7Ellos le hablaron, diciendo: «Si eres bueno con este pueblo, y te agradas de ellos, y les hablas buenas palabras, ellos serán tus siervos todos los días». 8Pero él abandonó el consejo de los ancianos, el que ellos le habían aconsejado, y pidió consejo a los jóvenes que habían crecido con él, los que estaban delante de él. 9Y les dijo: «¿Qué aconsejan ustedes que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: “Aligera el yugo que tu padre puso sobre nosotros”?». 10Los jóvenes que habían crecido con él le hablaron, diciendo: «Así dirás al pueblo que te ha hablado, diciendo: “Tu padre hizo pesado nuestro yugo, pero tú aligéralo de sobre nosotros”; así les dirás: “Mi meñique es más grueso que la cintura de mi padre. 11Ahora bien, mi padre cargó sobre ustedes un yugo pesado, pero yo añadiré a su yugo; mi padre los corrigió con látigos, pero yo, con escorpiones”». 12Jeroboam y todo el pueblo vinieron a Roboam al tercer día, como el rey había hablado, diciendo: «Vuelvan a mí al tercer día». 13El rey les respondió con dureza; el rey Roboam abandonó el consejo de los ancianos, 14y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: «Haré pesado el yugo de ustedes, y yo añadiré a él; mi padre los corrigió con látigos, pero yo, con escorpiones». 15El rey no escuchó al pueblo, porque hubo un giro de parte de Elohim, para que YHWH confirmara su palabra, la que había hablado por medio de Ahías el silonita a Jeroboam, hijo de Nabat. 16Cuando todo Israel vio que el rey no los había escuchado, el pueblo respondió al rey, diciendo: «¿Qué porción tenemos en David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. Cada uno a sus tiendas, Israel. Ahora mira tu casa, David». Y todo Israel se fue a sus tiendas. 17Pero en cuanto a los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá, Roboam reinó sobre ellos. 18El rey Roboam envió a Hadoram, que estaba sobre el trabajo forzado, y los hijos de Israel lo apedrearon con piedras, y murió. Y el rey Roboam se apresuró a subir al carro para huir a Jerusalén. 19Así se rebeló Israel contra la casa de David hasta este día.
El contexto
15El rey no escuchó al pueblo, porque hubo un giro de parte de YHWH, para confirmar su palabra, la que YHWH había hablado por medio de Ahías el silonita a Jeroboam, hijo de Nabat.
16 · Este versículo (arriba)
17Pero en cuanto a los hijos de Israel que habitaban en las ciudades de Judá, Roboam reinó sobre ellos.