Peroכִּי אִםmañanaמָחָרa esta horaכָּעֵתenviaréאֶשְׁלַחa tiאֵלֶיךָa mis siervos,אֶת עֲבָדַיy registraránוְחִפְּשׂוּtu casaאֶת בֵּיתְךָy las casasוְאֵת בָּתֵּיde tus siervos;עֲבָדֶיךָy sucederá queוְהָיָהtodoכָּלlo deseableמַחְמַדa tus ojosעֵינֶיךָlo pondránיָשִׂימוּen su manoבְיָדָםy lo tomarán”».וְלָקָחוּ
1 Reyes 20:6
Estudiarlo en la app«Pero mañana a esta hora enviaré a ti a mis siervos, y registrarán tu casa y las casas de tus siervos; y sucederá que todo lo deseable a tus ojos lo pondrán en su mano y lo tomarán”».»
Con el hebreo debajo
1 Reyes 20:6, palabra por palabra
- mañanaמָחָרmajar
mañana
El día que viene después de hoy.
Dónde más aparece «majar»- a esta horaעֵתet
tiempo
El momento en que ocurre algo; también «en aquel tiempo».
Dónde más aparece «et»- enviaréאֶשְׁלַחeshlaj
enviar
Enviar a alguien o algo.
Dónde más aparece «eshlaj»- a mis siervosעֲבָדַavada
siervo
Alguien que trabaja para otro, u oficial del rey.
Dónde más aparece «avada»- y registraránחִפְּשׂוּjipsu
rastrear
Revisar algo a fondo, sin dejar rincón.
Dónde más aparece «jipsu»- tu casaבֵּיתְbet
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «bet»- y sucederá queהָיָהhaya
suceder
Que algo ocurra o se dé; con esta palabra se abren muchos relatos.
Dónde más aparece «haya»- lo deseableמַחְמַדmajmad
tesoro
Lo deseable, lo que agrada a los ojos: aquello que uno más quiere o aprecia.
Dónde más aparece «majmad»- a tus ojosעֵינֶיene
vista
«A los ojos de» alguien: según su parecer.
Dónde más aparece «ene»- lo pondránיָשִׂימוּyasimu
poner
Poner algo en un lugar.
Dónde más aparece «yasimu»- en su manoיָדָyada
mano
La parte del cuerpo con que se toma, se da y se hace; también lo que uno hace.
Dónde más aparece «yada»- y lo tomaránלָקָחוּlakaju
llevar
Llevar a alguien consigo, o ir por algo.
Dónde más aparece «lakaju»
El contexto
5Los mensajeros volvieron y dijeron: «Así dice Ben-adad: “Yo envié a decirte: Tu plata y tu oro, tus mujeres y tus hijos me darás.
6 · Este versículo (arriba)
7El rey de Israel llamó a todos los ancianos de la tierra y dijo: «Sepan, les ruego, y vean que este busca el mal; porque envió a mí por mis mujeres y por mis hijos, por mi plata y por mi oro, y no se lo negué».