Davidדָּוִדtomóוַיִּקַּחde su manoמִיָּדָהּlo queאֵת אֲשֶׁרella le había traído,הֵבִיאָה לוֹy a ellaוְלָהּle dijo:אָמַר«Subeעֲלִיen pazלְשָׁלוֹםa tu casa.לְבֵיתֵךְMira,רְאִיhe escuchadoשָׁמַעְתִּיtu vozבְקוֹלֵךְy te he atendido».וָאֶשָּׂא פָּנָיִךְ
1 Samuel 25:35
Estudiarlo en la app«David tomó de su mano lo que ella le había traído, y a ella le dijo: «Sube en paz a tu casa. Mira, he escuchado tu voz y te he atendido».»
Con el hebreo debajo
1 Samuel 25:35, palabra por palabra
- Davidדָּוִדdavid
David
David, hijo menor de Isaí, de Belén; segundo rey de Israel. El nombre significa «amado».
Dónde más aparece «david»- tomóיִּקַּחyikaj
recibir
Aceptar lo que alguien da, como una enseñanza o una corrección.
Dónde más aparece «yikaj»- de su manoיָּדָyada
mano
La parte del cuerpo con que se toma, se da y se hace; también lo que uno hace.
Dónde más aparece «yada»- ella le había traídoהֵבִיאָהhevia
traer
Traer algo o a alguien.
Dónde más aparece «hevia»- le dijoאָמַרamar
decir
Decir con la boca a alguien lo que se piensa o se quiere, o responderle.
Dónde más aparece «amar»- «Subeעֲלִיali
ascender
Salir, levantarse: el sol, el humo.
Dónde más aparece «ali»- en pazשָׁלוֹםshalom
paz
Vivir sin guerra ni peleas, en armonía.
Dónde más aparece «shalom»- a tu casaבֵיתֵvete
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «vete»- Miraרְאִיrei
ver
Ver con los ojos.
Dónde más aparece «rei»- he escuchadoשָׁמַעְתִּיshamati
obedecer
Obedecer: «escuchar la voz» de alguien.
Dónde más aparece «shamati»- tu vozקוֹלֵkole
voz
Lo que se oye cuando alguien habla o canta; también la voz de Dios.
Dónde más aparece «kole»- y te he atendidoאֶשָּׂאesa
alzar
Levantar los ojos, la voz o la mano.
Dónde más aparece «esa»- y te he atendidoפָּנָיִpanayi
delante de
Literalmente «a la cara de»: a la vista de alguien, o por motivo de algo.
Dónde más aparece «panayi»
Nota de traducción
«Te he atendido» es literalmente «he alzado tu rostro»: he recibido bien tu petición.
El contexto
34Pero, vive YHWH, Elohim de Israel, que me ha impedido hacerte mal, que si no te hubieras apresurado a venir a mi encuentro, no le habría quedado a Nabal hasta la luz de la mañana uno que orine contra la pared».
35 · Este versículo (arriba)
36Abigail llegó a Nabal, y allí tenía él un banquete en su casa, como el banquete del rey. El corazón de Nabal estaba alegre, y él estaba muy embriagado; y ella no le anunció cosa pequeña ni grande hasta la luz de la mañana.