Yוּnoלֹאhabíaהָיָהen todoבְּכָלIsraelיִשְׂרָאֵלhombreאִישׁhermosoיָפֶהcomo Absalón,כְאַבְשָׁלוֹםpara ser tan alabado;לְהַלֵּל מְאֹדdesde la plantaמִכַּףde su pieרַגְלוֹhastaוְעַדsu coronillaקָדְקֳדוֹnoלֹאhabíaהָיָהen élבוֹdefecto.מוּם
2 Samuel 14:25
Estudiarlo en la app«Y no había en todo Israel hombre hermoso como Absalón, para ser tan alabado; desde la planta de su pie hasta su coronilla no había en él defecto.»
Con el hebreo debajo
2 Samuel 14:25, palabra por palabra
- habíaהָיָהhaya
existir
Existir: «que haya luz».
Dónde más aparece «haya»- Israelיִשְׂרָאֵלyisrael
Israel
Israel: el nombre nuevo que Jacob recibe en Génesis 32:28; después, el nombre del pueblo que desciende de él y, tras la división, del reino del norte. El texto lo explica: «has luchado con Dios».
Dónde más aparece «yisrael»- hombreאִישׁish
cada uno
Literalmente «un hombre»: cualquier persona; con «no», ni una sola.
Dónde más aparece «ish»- hermosoיָפֶהyafe
hermoso
Hermoso, de buen aspecto.
Dónde más aparece «yafe»- como Absalónאַבְשָׁלוֹםavshalom
Absalón
Absalón: tercer hijo de David, nacido de Maaca; se rebeló contra su padre (2 Samuel 13–18). Significa «padre de paz».
Dónde más aparece «avshalom»- para ser tan alabadoהַלֵּלhalel
alabar
Celebrar con voz y canto la grandeza de alguien, sobre todo de YHWH.
Dónde más aparece «halel»- para ser tan alabadoמְאֹדmeod
muy
En grado muy alto: la palabra que añade fuerza a lo que se dice.
Dónde más aparece «meod»- desde la plantaכַּףkaf
planta
La parte de abajo del pie, con la que se pisa.
Dónde más aparece «kaf»- de su pieרַגְלragl
pie
La parte del cuerpo que sostiene y hace caminar.
Dónde más aparece «ragl»- su coronillaקָדְקֳדkadkod
frente, coronilla
Coronilla, la parte más alta de la cabeza.
Dónde más aparece «kadkod»- defectoמוּםmum
defecto
Una falla del cuerpo que lo afea o lo deja inútil.
Dónde más aparece «mum»
El contexto
24El rey dijo: «Vuélvase a su casa, y no vea mi rostro». Y Absalón se volvió a su casa y no vio el rostro del rey.
25 · Este versículo (arriba)
26Cuando se afeitaba la cabeza —y era al cabo de cada año que se la afeitaba, porque le pesaba, y se la afeitaba—, pesaba el cabello de su cabeza doscientos siclos, según la pesa del rey.