Y ahoraוְעַתָּהescucha,שְׁמַעElohim nuestro,אֱלֹהֵינוּla oraciónאֶל תְּפִלַּתde tu siervoעַבְדְּךָy sus súplicas,וְאֶל תַּחֲנוּנָיוy haz resplandecerוְהָאֵרtu rostroפָּנֶיךָsobre tu santuarioעַל מִקְדָּשְׁךָdesolado,הַשָּׁמֵםpor amorלְמַעַןde Adonai.אֲדֹנָי
Daniel 9:17
Estudiarlo en la app«Y ahora escucha, Elohim nuestro, la oración de tu siervo y sus súplicas, y haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor de Adonai.»
Con el hebreo debajo
Daniel 9:17, palabra por palabra
- escuchaשְׁמַעshema
escuchar
Poner atención a lo que se dice, o atender un ruego.
Dónde más aparece «shema»- Elohim nuestroאֱלֹהֵיelohe
Elohim
El único Dios verdadero, el Creador; la palabra es plural pero habla de uno.
Dónde más aparece «elohe»- la oraciónתְּפִלַּתtefilat
oración
Oración: palabras dirigidas a Dios para pedir, interceder o alabar. Varios salmos llevan este nombre.
Dónde más aparece «tefilat»- de tu siervoעַבְדְּavd
tu siervo
«Tu siervo»: forma humilde de decir «yo».
Dónde más aparece «avd»- y sus súplicasתַּחֲנוּנָיtajanunay
súplica
Súplica: ruego que pide favor o compasión. Es de la misma familia que «favorecer» y que «súplica» (tejiná).
Dónde más aparece «tajanunay»- y haz resplandecerהָאֵרhaer
mirar con favor
Literalmente «iluminar el rostro»: mirar con favor.
Dónde más aparece «haer»- tu rostroפָּנֶיpane
rostro
La cara de alguien o de Dios.
Dónde más aparece «pane»- sobre tu santuarioמִקְדָּשְׁmikdash
santuario
Santuario: lugar apartado para Dios.
Dónde más aparece «mikdash»- desoladoשָּׁמֵםshamem
desolado
Desolado, arruinado; de una persona, abandonada y sin consuelo.
Dónde más aparece «shamem»- de Adonaiאֲדֹנָadona
Adonai: Señor
«Adonai»: «Señor mío», dicho solo a Dios. Es un título de respeto que reconoce su autoridad. No es otro dios distinto de YHWH: muchas veces va junto a su nombre, «Adonai YHWH», Señor YHWH, como ya lo llama Abram (Génesis 15:2).
Dónde más aparece «adona»
El contexto
16Adonai, conforme a todas tus justicias, apártese, te ruego, tu ira y tu furor de tu ciudad Jerusalén, tu monte santo; porque por nuestros pecados y por las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son afrenta para todos los que nos rodean.
17 · Este versículo (arriba)
18Inclina, Elohim mío, tu oído y escucha; abre tus ojos y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no por nuestras justicias presentamos nuestras súplicas delante de ti, sino por tus muchas compasiones.