Yוּsobreעַלlas cabezasרָאשֵׁיdel ser vivienteהַחַיָּהhabíala semejanzaדְמוּתde una bóveda,רָקִיעַcomo el brilloכְּעֵיןde la heladaהַקֶּרַחtemible,הַנּוֹרָאextendidaנָטוּיsobreעַלsus cabezas,רָאשֵׁיהֶםpor encima.מִלְמָעְלָה
Ezequiel 1:22
Estudiarlo en la app«Y sobre las cabezas del ser viviente había la semejanza de una bóveda, como el brillo de la helada temible, extendida sobre sus cabezas, por encima.»
Con el hebreo debajo
Ezequiel 1:22, palabra por palabra
- las cabezasרָאשֵׁיrashe
cabeza
La parte alta del cuerpo, donde están el rostro y el cabello.
Dónde más aparece «rashe»- del ser vivienteחַיָּהjaya
animal
Literalmente «ser vivo»: una bestia, sobre todo salvaje.
Dónde más aparece «jaya»- la semejanzaדְמוּתdemut
semejanza
Semejanza, parecido. Va junto a «imagen» en Génesis 1:26: el ser humano fue hecho para parecerse a Dios en algo y representarlo, sin ser igual a Él.
Dónde más aparece «demut»- de una bóvedaרָקִיעַrakia
expansión, firmamento
Algo extendido y firme, como una lámina de metal batida a martillo. En Génesis 1 es la «bóveda» del cielo: lo que se ve arriba, como un techo extendido sobre la tierra, que Dios puso para separar las aguas de abajo de las de arriba (las lluvias). A esa bóveda Dios la llamó «cielos» (Génesis 1:8).
Dónde más aparece «rakia»- como el brilloעֵיןen
aspecto
Literalmente «el ojo»: cómo luce algo, su destello.
Dónde más aparece «en»- de la heladaקֶּרַחkeraj
helada
Hielo, helada.
Dónde más aparece «keraj»- temibleנּוֹרָאnora
ser temible
Ser tan grande o poderoso que impone respeto y asombro.
Dónde más aparece «nora»- extendidaנָטוּיnatuy
extender
Alargar la mano, o levantar una tienda.
Dónde más aparece «natuy»- por encimaמָעְלָmala
arriba
Hacia lo alto, por encima; con edades, «de veinte años o más».
Dónde más aparece «mala»
El contexto
21Cuando ellos andaban, andaban ellas; cuando se detenían, se detenían; y cuando se elevaban de sobre la tierra, se elevaban las ruedas junto a ellos, porque el espíritu del ser viviente estaba en las ruedas.
22 · Este versículo (arriba)
23Y debajo de la bóveda sus alas estaban derechas, la una hacia la otra; cada uno tenía dos que lo cubrían, y cada uno tenía dos que lo cubrían: sus cuerpos.