y edificaronוּבָנוּlos lugares altosאֶת בָּמוֹתde Baal,הַבַּעַלpara quemarלִשְׂרֹףa sus hijosאֶת בְּנֵיהֶםen el fuego,בָּאֵשׁcomoholocaustosעֹלוֹתa Baal,לַבָּעַלcosa queאֲשֶׁרnoלֹאmandé,צִוִּיתִיniוְלֹאhablé,דִבַּרְתִּיniוְלֹאsubióעָלְתָהa mi corazón;עַל לִבִּי
Jeremías 19:5
Estudiarlo en la app«y edificaron los lugares altos de Baal, para quemar a sus hijos en el fuego, como holocaustos a Baal, cosa que no mandé, ni hablé, ni subió a mi corazón;»
Con el hebreo debajo
Jeremías 19:5, palabra por palabra
- y edificaronבָנוּvanu
construir
Levantar una casa, una ciudad o un altar, poniendo piedra sobre piedra.
Dónde más aparece «vanu»- los lugares altosבָּמוֹתbamot
lugar alto
Un sitio elevado con altar, a menudo para otros dioses.
Dónde más aparece «bamot»- de Baalבַּעַלbaal
Baal
Baal: dios de los cananeos, al que atribuían la lluvia y las cosechas. La palabra significa «señor, dueño». La Biblia lo nombra como un dios ajeno al que Israel no debía servir.
Dónde más aparece «baal»- para quemarשְׂרֹףserof
quemar
Quemar; cocer al fuego.
Dónde más aparece «serof»- a sus hijosבְּנֵיbene
hijo
El varón nacido de un padre y una madre; en plural, también hijos e hijas.
Dónde más aparece «bene»- en el fuegoאֵשׁesh
fuego
El fuego que quema o cocina.
Dónde más aparece «esh»- holocaustosעֹלוֹתolot
holocausto
Un sacrificio que se quema entero en el altar.
Dónde más aparece «olot»- mandéצִוִּיתִיtsiviti
mandar
Dar una orden: «como YHWH había mandado».
Dónde más aparece «tsiviti»- habléדִבַּרְתִּיdibarti
hablar
Hablar, decir algo; sobre todo Dios a su pueblo.
Dónde más aparece «dibarti»- subióעָלְתָהalta
ascender
Salir, levantarse: el sol, el humo.
Dónde más aparece «alta»- a mi corazónלִבִּlibi
corazón
Lo más profundo de una persona: donde piensa, siente y decide.
Dónde más aparece «libi»
El contexto
4Por cuanto me abandonaron, y enajenaron este lugar, y quemaron incienso en él a otros dioses que no conocieron ellos, ni sus padres, ni los reyes de Judá, y llenaron este lugar de sangre de inocentes,
5 · Este versículo (arriba)
6por eso, miren, vienen días —declara YHWH— en que este lugar no se llamará más el Tófet, ni valle de Ben-hinom, sino valle de la Matanza.