Y ahoraוְעַתָּהoye,שְׁמַעte ruego,נָאmi señorאֲדֹנִיel rey:הַמֶּלֶךְcaiga,תִּפָּלte ruego,נָאmi súplicaתְחִנָּתִיdelante de ti,לְפָנֶיךָy noוְאַלme hagas volverתְּשִׁבֵנִיa la casaבֵּיתde Jonatánיְהוֹנָתָןel escriba,הַסֹּפֵרpara que noוְלֹאmueraאָמוּתallí».שָׁם
Jeremías 37:20
Estudiarlo en la app«Y ahora oye, te ruego, mi señor el rey: caiga, te ruego, mi súplica delante de ti, y no me hagas volver a la casa de Jonatán el escriba, para que no muera allí».»
Con el hebreo debajo
Jeremías 37:20, palabra por palabra
- oyeשְׁמַעshema
escuchar
Poner atención a lo que se dice, o atender un ruego.
Dónde más aparece «shema»- mi señorאֲדֹנִadoni
señor
El que tiene autoridad sobre otro; o un trato de respeto.
Dónde más aparece «adoni»- el reyמֶּלֶךְmelej
rey
Un rey que gobierna un pueblo.
Dónde más aparece «melej»- caigaתִּפָּלtipal
caer
Caer al suelo, o caer una ciudad.
Dónde más aparece «tipal»- mi súplicaתְחִנָּתִtejinati
súplica
Un ruego pidiendo compasión.
Dónde más aparece «tejinati»- delante de tiפָנֶיfane
delante de
Literalmente «a la cara de»: a la vista de alguien, o por motivo de algo.
Dónde más aparece «fane»- me hagas volverתְּשִׁבֵteshive
devolver
Devolver algo, restaurar.
Dónde más aparece «teshive»- a la casaבֵּיתbet
casa
Un edificio donde se vive, o un lugar cerrado para guardar algo o a alguien.
Dónde más aparece «bet»- de Jonatánיְהוֹנָתָןyehonatan
Jonatán
Jonatán: forma larga («Jehonatán») del mismo nombre que יוֹנָתָן; el hebreo usa las dos para las mismas personas y esta traducción las escribe igual. Significa «YHWH ha dado».
Dónde más aparece «yehonatan»- el escribaסֹּפֵרsofer
escriba
Funcionario que escribe y lee los documentos del rey o del templo.
Dónde más aparece «sofer»- mueraאָמוּתamut
morir
Dejar de vivir; también, el que ya ha dejado de vivir.
Dónde más aparece «amut»
El contexto
19¿Y dónde están sus profetas que les profetizaban, diciendo: “No vendrá el rey de Babilonia contra ustedes ni contra esta tierra”?
20 · Este versículo (arriba)
21Y mandó el rey Sedequías, y custodiaron a Jeremías en el atrio de la guardia, y le daban una hogaza de pan al día de la calle de los panaderos, hasta que se acabó todo el pan de la ciudad. Y se quedó Jeremías en el atrio de la guardia.