Yδὲsucedió,Ἐγένετοcomoὡσεὶocho díasὀκτὼ ἡμέραιdespués de estas palabras,μετὰ τοὺς τούτους λόγουςqueκαὶtomando consigoπαραλαβὼνa Pedro,Πέτρονyκαὶa Juan,Ἰωάννηνyκαὶa Jacobo,Ἰάκωβονsubióἀνέβηal monteεἰς τὸ ὄροςa orar.προσεύξασθαι
Lucas 9:28
Estudiarlo en la app«Y sucedió, como ocho días después de estas palabras, que tomando consigo a Pedro, y a Juan, y a Jacobo, subió al monte a orar.»
Con el griego debajo
Lucas 9:28, palabra por palabra
- sucedióἘγένετοegéneto
suceder
Ocurrir un hecho, tener lugar algo en la historia.
Dónde más aparece «egéneto»- comoὡσεὶhoseí
unos
Más o menos, con números.
Dónde más aparece «hoseí»- ocho díasὀκτὼoktó
ocho
Ocho.
Dónde más aparece «októ»- ocho díasἡμέραιhemérai
día
Una jornada contada en el calendario: «al tercer día», «cuarenta días».
Dónde más aparece «hemérai»- después de estas palabrasλόγουςlógus
palabra
Lo que alguien dice o enseña.
Dónde más aparece «lógus»- tomando consigoπαραλαβὼνparalabón
tomar consigo
Tomar a alguien y llevarlo junto a sí, bajo su cuidado o compañía.
Dónde más aparece «paralabón»- a PedroΠέτρονpétron
Pedro
Pedro, «piedra»: el nombre que Jesús dio a Simón.
Dónde más aparece «pétron»- a JuanἸωάννηνioánnen
Juan
Juan. En los evangelios, Juan el Sumergidor (el Bautista) o Juan, hijo de Zebedeo, uno de los doce.
Dónde más aparece «ioánnen»- a JacoboἸάκωβονiákobon
Jacobo
Jacobo, forma griega de Jacob; la tradición lo llama también Santiago. Lo llevan varios hombres del Nuevo Testamento: Jacobo hijo de Zebedeo y Jacobo hijo de Alfeo, los dos entre los doce, y Jacobo el hermano de Jesús.
Dónde más aparece «iákobon»- subióἀνέβηanébe
subir
Ir hacia arriba: a un monte, a Jerusalén o al cielo.
Dónde más aparece «anébe»- al monteὄροςóros
monte
Monte, montaña.
Dónde más aparece «óros»- a orarπροσεύξασθαιproseúxasthai
orar
Orar, hablar con Dios.
Dónde más aparece «proseúxasthai»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La transfiguración
Ver uno al lado del otro
Lucas 9:28-36
28Y sucedió, como ocho días después de estas palabras, que tomando consigo a Pedro, y a Juan, y a Jacobo, subió al monte a orar. 29Y mientras él oraba, el aspecto de su rostro se volvió otro, y su ropa, blanca y resplandeciente. 30Y mira, dos hombres conversaban con él, los cuales eran Moisés y Elías, 31que, apareciendo en gloria, hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén. 32Y Pedro y los que estaban con él estaban cargados de sueño; pero, despertando del todo, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. 33Y sucedió que, cuando ellos se apartaban de él, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, bueno es que estemos aquí; y hagamos tres tiendas: una para ti, y una para Moisés, y una para Elías», no sabiendo lo que decía. 34Y mientras él decía esto, vino una nube y los cubría con su sombra; y tuvieron miedo al entrar ellos en la nube. 35Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, el Elegido; escúchenlo». 36Y cuando se oyó la voz, Jesús se encontraba solo. Y ellos callaron, y en aquellos días no contaron a nadie nada de lo que habían visto.
1Y seis días después, Jesús toma consigo a Pedro, y a Jacobo y a Juan su hermano, y los lleva aparte a un monte alto. 2Y se transformó delante de ellos, y su rostro resplandeció como el sol, y sus ropas se volvieron blancas como la luz. 3Y mira, se les aparecieron Moisés y Elías, conversando con él. 4Y respondiendo Pedro, dijo a Jesús: «Señor, bueno es que estemos aquí; si quieres, haré aquí tres tiendas: una para ti, una para Moisés y una para Elías». 5Mientras él aún hablaba, mira, una nube luminosa los cubrió con su sombra; y mira, una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco; escúchenlo». 6Y al oírlo, los discípulos cayeron sobre su rostro y tuvieron mucho miedo. 7Y se acercó Jesús, y tocándolos, dijo: «Levántense, y no tengan miedo». 8Y alzando los ojos, no vieron a nadie sino a Jesús solo. 9Y mientras bajaban del monte, Jesús les mandó, diciendo: «No digan a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos». 10Y le preguntaron los discípulos, diciendo: «¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías tiene que venir primero?». 11Y él, respondiendo, dijo: «Elías ciertamente viene, y restaurará todas las cosas. 12Pero les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron. Así también el Hijo del Hombre va a padecer a manos de ellos». 13Entonces entendieron los discípulos que les había hablado de Juan el Sumergidor.
2Y seis días después, Jesús toma consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los lleva aparte, a ellos solos, a un monte alto; y se transformó delante de ellos. 3Y sus ropas se volvieron resplandecientes, muy blancas, como ningún lavandero en la tierra puede blanquearlas así. 4Y se les apareció Elías con Moisés, y estaban conversando con Jesús. 5Y respondiendo Pedro, dice a Jesús: «Rabí, bueno es que estemos aquí; y hagamos tres tiendas: una para ti, una para Moisés y una para Elías». 6Porque no sabía qué responder, pues estaban aterrados. 7Y vino una nube que los cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo, el amado; escúchenlo». 8Y de repente, mirando alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo. 9Y mientras bajaban del monte, les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiera resucitado de entre los muertos. 10Y guardaron el asunto entre ellos, discutiendo qué era eso de resucitar de entre los muertos. 11Y le preguntaban, diciendo: «¿Por qué dicen los escribas que Elías tiene que venir primero?». 12Y él les dijo: «Elías ciertamente viene primero y restaura todas las cosas. ¿Y cómo está escrito del Hijo del Hombre que padezca mucho y sea despreciado? 13Pero les digo que también Elías ha venido, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él».
El contexto
27Y les digo de verdad: hay algunos de los que están aquí que de ningún modo gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios».
28 · Este versículo (arriba)
29Y mientras él oraba, el aspecto de su rostro se volvió otro, y su ropa, blanca y resplandeciente.
Para estudiar Lucas 9 en grupo
1. Qué dice
Cuando Jesús pregunta «¿Quién dicen que soy yo?», ¿qué responden los discípulos y qué responde Pedro? (vv. 18-20)
2. Qué significa
Jesús dice que quien quiera seguirlo debe negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día. ¿Qué explicación da después? (vv. 23-25)
3. Cómo lo vivo
Los discípulos discutían quién era el mayor. Jesús puso a un niño a su lado (vv. 46-48). ¿A quién podrías dar hoy más atención?