Ofrecenמַגִּישִׁיםsobre mi altarעַל מִזְבְּחִיpanלֶחֶםcontaminado.מְגֹאָלY dicen:וַאֲמַרְתֶּם«¿En quéבַּמֶּהte hemos contaminado?».גֵאַלְנוּךָEn que dicen:בֶּאֱמָרְכֶם«La mesaשֻׁלְחַןde YHWHיְהוָהes despreciable».נִבְזֶה הוּא
Malaquías 1:7
Estudiarlo en la app«Ofrecen sobre mi altar pan contaminado. Y dicen: «¿En qué te hemos contaminado?». En que dicen: «La mesa de YHWH es despreciable».»
Con el hebreo debajo
Malaquías 1:7, palabra por palabra
- Ofrecenמַגִּישִׁיםmagishim
presentar
Llevar algo, o presentar una ofrenda.
Dónde más aparece «magishim»- sobre mi altarמִזְבְּחִmizbji
altar
Altar: construcción de piedra o tierra sobre la que se ofrecen sacrificios a Dios.
Dónde más aparece «mizbji»- panלֶחֶםlejem
pan
El alimento hecho de harina amasada y cocida: la base de la comida de cada día.
Dónde más aparece «lejem»- contaminadoמְגֹאָלmegoal
contaminar
Ensuciar algo o a alguien, dejarlo impuro ante Dios.
Dónde más aparece «megoal»- Y dicenאֲמַרְתֶּםamartem
decir
Decir con la boca a alguien lo que se piensa o se quiere, o responderle.
Dónde más aparece «amartem»- «La mesaשֻׁלְחַןshuljan
mesa
Mueble sobre el que se pone la comida, o lo que se presenta a Dios.
Dónde más aparece «shuljan»- de YHWHיְהוָהyehva
YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
Dónde más aparece «yehva»- es despreciableנִבְזֶהnivze
despreciar
Despreciar, tener en poco.
Dónde más aparece «nivze»
El contexto
6El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Y si padre soy yo, ¿dónde está mi honra? Y si señor soy yo, ¿dónde está mi temor? —dice YHWH Tsevaot a ustedes, sacerdotes que desprecian mi nombre—. Y dicen: «¿En qué hemos despreciado tu nombre?».
7 · Este versículo (arriba)
8Y cuando ofrecen un ciego para sacrificar: no hay mal. Y cuando ofrecen el cojo y el enfermo: no hay mal. Preséntalo, pues, a tu gobernador: ¿te aceptará, o alzará tu rostro? —dice YHWH Tsevaot—.