YΚαὶvieneἔρχεταιa élπρὸς αὐτὸνun leproso,λεπρὸςrogándoleπαρακαλῶν αὐτὸνyκαὶarrodillándose,γονυπετῶνdiciéndole:λέγων αὐτῷ«SiἘὰνquieres,θέλῃςpuedesδύνασαίlimpiarme».καθαρίσαι με
Marcos 1:40
Estudiarlo en la app«Y viene a él un leproso, rogándole y arrodillándose, diciéndole: «Si quieres, puedes limpiarme».»
Toca a un leproso, algo que nadie hacía, y lo deja limpioQuién es Jesús
Con el griego debajo
Marcos 1:40, palabra por palabra
- vieneἔρχεταιérjetai
venir
Moverse hasta donde está otro o hasta un lugar, y hacerse presente allí.
Dónde más aparece «érjetai»- un leprosoλεπρὸςleprós
leproso
Leproso: enfermo de lepra, que según la ley quedaba impuro y vivía apartado.
Dónde más aparece «leprós»- rogándoleπαρακαλῶνparakalón
rogar
Llamar a alguien a su lado, suplicarle.
Dónde más aparece «parakalón»- arrodillándoseγονυπετῶνgonypetón
arrodillarse
Arrodillarse ante alguien.
Dónde más aparece «gonypetón»- diciéndoleλέγωνlégon
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légon»- quieresθέλῃςthéles
querer
Tener el deseo o la decisión de algo.
Dónde más aparece «théles»- puedesδύνασαίdýnasaí
poder
Poder, ser capaz.
Dónde más aparece «dýnasaí»- limpiarmeκαθαρίσαιkatharísai
sanar leproso
Sanar a un leproso.
Dónde más aparece «katharísai»
Pasajes paralelos
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Jesús sana a un leproso
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Marcos 1:40-45
40Y viene a él un leproso, rogándole y arrodillándose, diciéndole: «Si quieres, puedes limpiarme». 41Y enojado, extendió su mano, lo tocó y le dice: «Quiero, queda limpio». 42Y enseguida la lepra se fue de él, y quedó limpio. 43Y advirtiéndole con severidad, enseguida lo hizo salir, 44y le dice: «Mira, no digas nada a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para testimonio a ellos». 45Pero él, al salir, comenzó a proclamar mucho y a divulgar la noticia, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en una ciudad, sino que estaba afuera, en lugares desiertos; y venían a él de todas partes.
1Y cuando él bajó del monte, lo siguieron muchas multitudes. 2Y mira, un leproso se acercó y se postraba ante él, diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 3Y extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida quedó limpio de su lepra. 4Y le dice Jesús: «Mira, no se lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos».
12Y sucedió que, estando él en una de las ciudades, y mira, había un hombre lleno de lepra; y al ver a Jesús, cayendo sobre su rostro, le rogó, diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 13Y extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida la lepra se fue de él. 14Y él le ordenó que no lo dijera a nadie: «Sino ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación como mandó Moisés, para testimonio a ellos». 15Pero la noticia acerca de él se extendía aún más, y se reunían grandes multitudes para oír y ser sanadas de sus enfermedades. 16Pero él se retiraba a los lugares desiertos y oraba.
El contexto
39Y fue proclamando en sus sinagogas por toda Galilea, y echando los demonios.
40 · Este versículo (arriba)
41Y enojado, extendió su mano, lo tocó y le dice: «Quiero, queda limpio».
Para estudiar Marcos 1 en grupo
1. Qué dice
¿Qué dijo Jesús al comenzar a proclamar en Galilea (vv. 14-15)?
2. Qué significa
¿Por qué la gente se asombraba de la enseñanza de Jesús en la sinagoga de Capernaúm (vv. 21-22, 27)?
3. Cómo lo vivo
Jesús se levantó de madrugada para orar a solas (v. 35). ¿Qué momento tranquilo puedes apartar en tu día?