Y mira,καὶ ἰδοὺun leprosoλεπρὸςse acercóπροσελθὼνy se postrabaπροσεκύνειante él,αὐτῷdiciendo:λέγων«Señor,Κύριεsiἐὰνquieres,θέλῃςpuedesδύνασαίlimpiarme».με καθαρίσαι
Mateo 8:2
Estudiarlo en la app«Y mira, un leproso se acercó y se postraba ante él, diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme».»
Con el griego debajo
Mateo 8:2, palabra por palabra
- un leprosoλεπρὸςleprós
leproso
Leproso: enfermo de lepra, que según la ley quedaba impuro y vivía apartado.
Dónde más aparece «leprós»- se acercóπροσελθὼνproselthón
acercarse
Llegar junto a alguien, ir hacia él.
Dónde más aparece «proselthón»- y se postrabaπροσεκύνειprosekýnei
postrarse
Inclinarse hasta el suelo ante alguien.
Dónde más aparece «prosekýnei»- diciendoλέγωνlégon
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légon»- «SeñorΚύριεkýrie
Señor
El Señor: Dios, cuyo nombre es YHWH; también Jesús.
Dónde más aparece «kýrie»- quieresθέλῃςthéles
querer
Tener el deseo o la decisión de algo.
Dónde más aparece «théles»- puedesδύνασαίdýnasaí
poder
Poder, ser capaz.
Dónde más aparece «dýnasaí»- limpiarmeκαθαρίσαιkatharísai
sanar leproso
Sanar a un leproso.
Dónde más aparece «katharísai»
Nota de traducción
La «lepra» de la Biblia abarca varias enfermedades de la piel; volvía impuro al enfermo y lo apartaba de los demás (Levítico 13).
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
Jesús sana a un leproso
Ver uno al lado del otro
Mateo 8:1-4
1Y cuando él bajó del monte, lo siguieron muchas multitudes. 2Y mira, un leproso se acercó y se postraba ante él, diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 3Y extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida quedó limpio de su lepra. 4Y le dice Jesús: «Mira, no se lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que mandó Moisés, para testimonio a ellos».
40Y viene a él un leproso, rogándole y arrodillándose, diciéndole: «Si quieres, puedes limpiarme». 41Y enojado, extendió su mano, lo tocó y le dice: «Quiero, queda limpio». 42Y enseguida la lepra se fue de él, y quedó limpio. 43Y advirtiéndole con severidad, enseguida lo hizo salir, 44y le dice: «Mira, no digas nada a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para testimonio a ellos». 45Pero él, al salir, comenzó a proclamar mucho y a divulgar la noticia, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en una ciudad, sino que estaba afuera, en lugares desiertos; y venían a él de todas partes.
12Y sucedió que, estando él en una de las ciudades, y mira, había un hombre lleno de lepra; y al ver a Jesús, cayendo sobre su rostro, le rogó, diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 13Y extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida la lepra se fue de él. 14Y él le ordenó que no lo dijera a nadie: «Sino ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación como mandó Moisés, para testimonio a ellos». 15Pero la noticia acerca de él se extendía aún más, y se reunían grandes multitudes para oír y ser sanadas de sus enfermedades. 16Pero él se retiraba a los lugares desiertos y oraba.
El contexto
1Y cuando él bajó del monte, lo siguieron muchas multitudes.
2 · Este versículo (arriba)
3Y extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida quedó limpio de su lepra.
Para estudiar Mateo 8 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le dijo el centurión a Jesús sobre su siervo, y qué respondió Jesús (vv. 8-10)?
2. Qué significa
¿Qué muestran estas sanidades y la calma del mar sobre quién es Jesús (v. 27)?
3. Cómo lo vivo
El centurión pidió ayuda por su siervo (vv. 5-6). ¿A quién podrías acompañar hoy en una necesidad que no es tuya?