Cuandoכִּיcallé,הֶחֱרַשְׁתִּיse gastaronבָּלוּmis huesosעֲצָמָיen mi rugidoבְּשַׁאֲגָתִיde todo el día.כָּל הַיּוֹם
Salmos 32:3
Estudiarlo en la app«Cuando callé, se gastaron mis huesos en mi rugido de todo el día.»
Mientras calló, le pesaba; al confesar, Dios quitó su culpaVolver a DiosDavid confiesa y Dios quita la culpaPerdón
Con el hebreo debajo
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Salmos 32:3, palabra por palabra
- calléהֶחֱרַשְׁתִּיhejerashti
callar
Quedarse callado, sin responder ni hablar.
Dónde más aparece «hejerashti»- se gastaronבָּלוּbalu
gastarse
Ponerse viejo y roto por el uso o el tiempo, como la ropa.
Dónde más aparece «balu»- mis huesosעֲצָמָatsama
hueso
Cada pieza dura del esqueleto; también el cuerpo mismo del que murió o del que vive.
Dónde más aparece «atsama»- en mi rugidoשַׁאֲגָתִshaagati
rugido
Rugido, como el del león; también el gemido fuerte de una persona que sufre.
Dónde más aparece «shaagati»- de todo el díaיּוֹםyom
día
El día, las horas de luz, o un día entero.
Dónde más aparece «yom»
El contexto
2Dichoso el ser humano a quien YHWH no le cuenta iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño.
3 · Este versículo (arriba)
4Porque de día y de noche pesaba sobre mí tu mano; se cambió mi vigor en sequedades de verano. Selah.