1 Juan 3:1–2

Juan se asombra: ¡de verdad somos llamados hijos de Dios!

1Miren qué gran amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y lo somos. Por eso el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.

2Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como es.

Estudiar palabra por palabra

En su contexto

…

3Y todo el que tiene esta esperanza puesta en él se purifica a sí mismo, así como él es puro.

4Todo el que practica el pecado practica también la iniquidad; y el pecado es la iniquidad.

Leer 1 Juan 3 completo

Sus palabras en el original

Gracia y salvaciónSoledad