Isaías 53:4–5

El siervo cargó nuestros dolores; por su herida hay sanidad

4Ciertamente nuestras enfermedades él llevó, y nuestros dolores los cargó; y nosotros lo tuvimos por herido, golpeado por Elohim y afligido.

5Pero él fue traspasado por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades; la corrección de nuestra paz estuvo sobre él, y por su herida fuimos sanados.

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En su contexto

2Y creció como renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no tenía figura ni majestad para que lo miráramos, ni aspecto para que lo deseáramos.

3Despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y conocedor de la enfermedad; y como uno de quien se esconde el rostro, despreciado, y no lo estimamos.

…

6Todos nosotros, como ovejas, nos extraviamos; cada uno a su camino nos volvimos; y YHWH hizo caer sobre él la iniquidad de todos nosotros.

7Fue maltratado, y él se humilló, y no abrió su boca; como cordero a la matanza es llevado, y como oveja ante sus esquiladores enmudece, y no abrió su boca.

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Sus palabras en el original

Gracia y salvación