Proverbios 24:30–34
El sabio ve el campo del perezoso lleno de cardos y saca su lección
Estudiar palabra por palabra30Junto al campo del hombre perezoso pasé, y junto a la viña del hombre falto de sentido;
31y mira: todo había subido de cardos, ortigas cubrían su superficie, y su cerca de piedras estaba derribada.
32Y miré yo; puse mi corazón; vi, recibí corrección:
33un poco de sueño, un poco de adormecimiento, un poco de cruzar las manos para acostarse,
34y vendrá como un vagabundo tu pobreza, y tus necesidades como un hombre de escudo.
En su contexto
28No seas testigo sin causa contra tu prójimo; ¿y seducirías con tus labios?
29No digas: «Como me hizo, así le haré; pagaré al hombre conforme a su obra».
…
Sus palabras en el original
- שְׂדֵהsede· campo
Campo: terreno abierto, cultivado o no.
- אִישׁish· hombre, marido
Hombre, varón; con posesivo, marido. También «cada uno». Es «ish», distinto de «adam» (ser humano): en Génesis 2:23 se usa para el hombre frente a la mujer («ishá»).
- עָצֵלatsel· perezoso
Perezoso, flojo; el que no quiere trabajar.
- עָבַרְתִּיavarti· pasar
Pasar, cruzar; en forma causativa, hacer pasar.
- כֶּרֶםkerem· viña
Viña, viñedo.
- אָדָםadam· ser humano, hombre; Adán
Palabra hebrea «adam». Tiene tres usos y el pasaje decide cuál: (1) la humanidad en general, hombres y mujeres por igual; ahí se traduce «el ser humano» (Génesis 1:27: «varón y hembra los creó»); (2) un hombre concreto; en Génesis 2 a 4 es el primer hombre, y se traduce «el hombre»; (3) el nombre propio de ese primer hombre, «Adán», cuando el hebreo lo usa como nombre. En hebreo «adam» suena parecido a «adamá», el suelo, del que fue formado (Génesis 2:7).
- חֲסַרjasar· falto
Que carece de algo, falto de. «Falto de corazón» es el que no tiene juicio.
- לֵבlev· corazón
Corazón. En hebreo no es solo el lugar de los sentimientos: es el centro de la persona, donde piensa, decide y quiere.
- עָלָהala· subir
Subir, ascender. Se usa también para «ofrecer» un sacrificio (hacerlo subir).
- קִמְּשֹׂנִיםkimsonim· cardo, ortiga
cardo, ortiga
- כָּסּוּkasu· cubrir, ocultar
Cubrir, tapar.
- פָנָיfanay· rostro; presencia
Rostro, cara. De ahí «superficie» (la «cara» de algo) y «presencia» (estar ante el rostro de alguien); con preposición significa «delante de».
- חֲרֻלִּיםjarulim· ortiga
Ortiga u otra maleza espinosa.
- גֶדֶרgeder· cerca, muro
cerca, muro de piedras
- אֲבָנָיavanay· piedra
Piedra.
- נֶהֱרָסָהneherasa· derribar; irrumpir
Derribar, echar abajo; también abrirse paso a la fuerza.
- אֶחֱזֶהejeze· ver, contemplar
Ver, mirar con atención; se usa sobre todo para lo que ve un profeta en visión. En Éxodo 18:21, fijarse para escoger.
- אָשִׁיתashit· poner, colocar
Poner, colocar.
- רָאִיתִיraiti· ver
Ver. También mirar, observar, darse cuenta, considerar; en algunas formas, «aparecer» o «mostrar».
- לָקַחְתִּיlakajti· tomar
Tomar: agarrar, llevar consigo, recibir. También «tomar esposa» (casarse).
- מוּסָרmusar· corrección
Corrección: enseñanza que endereza, a veces con castigo; viene del verbo «corregir».
- מְעַטmeat· poco
Un poco; pocos.
- שֵׁנוֹתshenot· sueño
Sueño: el dormir.
- תְּנוּמוֹתtenumot· sueño ligero
Adormecimiento, sueño ligero.
- חִבֻּקjibuk· cruzar (las manos)
Cruzar las manos, gesto del que se echa a descansar sin hacer nada.
- יָדַיִםyadayim· mano
Mano. En sentido figurado, poder o dominio («en mano de» = en poder de). También el saliente de una tabla (espiga).
- שְׁכָּבshekav· acostarse
Acostarse: para dormir, o para tener relaciones sexuales («acostarse con»); el pasaje indica cuál. «Acostarse con sus padres» es morir.
- בָאva· venir, entrar, llegar
Venir, llegar, entrar. En la forma causativa, «traer» o «llevar».
- מִתְהַלֵּךְmithalej· ir, andar, caminar
Ir, andar, caminar. En sentido figurado, la manera de vivir («andar con Dios»).
- רֵישֶׁreshe· pobreza
Pobreza, falta de lo necesario.
- מַחְסֹרֶיmajsore· necesidad, pobreza
Necesidad, falta: lo que a alguien le hace falta.
- מָגֵןmagen· escudo
Escudo. En sentido figurado, el que protege.