Y sucedióוַיְהִיdespués de estoאַחֲרֵי כֵןque Ben-adad,בֶּן הֲדַדreyמֶלֶךְde Aram,אֲרָםreunióוַיִּקְבֹּץtodoאֶת כָּלsu campamento,מַחֲנֵהוּsubióוַיַּעַלy asedióוַיָּצַרSamaria.עַל שֹׁמְרוֹן
2 Reyes 6:24
Estudiarlo en la app«Y sucedió después de esto que Ben-adad, rey de Aram, reunió todo su campamento, subió y asedió Samaria.»
Con el hebreo debajo
2 Reyes 6:24, palabra por palabra
- Y sucedióיְהִיyehi
suceder
Que algo ocurra o se dé; con esta palabra se abren muchos relatos.
Dónde más aparece «yehi»- que Ben-adadבֶּןben
Ben-adad
Ben-adad. Nombre que significa «hijo de Hadad» (Hadad era el dios de la tormenta de los arameos). Lo llevan varios reyes de Aram que reinaron en Damasco; en 1 Reyes 15 es el que hizo pacto con Asa.
Dónde más aparece «ben»- reyמֶלֶךְmelej
rey
Un rey que gobierna un pueblo.
Dónde más aparece «melej»- de Aramאֲרָםaram
Aram, arameo
Aram: hijo de Sem; también el país de los arameos (Siria).
Dónde más aparece «aram»- reunióיִּקְבֹּץyikbots
reunir
Hacer que la gente llegue a un mismo lugar, o venir juntos a él.
Dónde más aparece «yikbots»- su campamentoמַחֲנֵmajane
tropa
La gente que acampa, un ejército.
Dónde más aparece «majane»- subióיַּעַלyaal
subir
Ir de un lugar bajo a otro más alto: subir al monte, a Jerusalén o a una ciudad.
Dónde más aparece «yaal»- y asedióיָּצַרyatsar
sitiar
Cercar una ciudad, o encerrar algo.
Dónde más aparece «yatsar»- Samariaשֹׁמְרוֹןshomron
Samaria
Ver en el mapaDónde más aparece «shomron»
Lugares de este versículo
Samaria
Hoy: norte de Cisjordania (Sebastia y montes de Samaria)
Ciudad y región en el centro de Israel, entre Judea y Galilea.
Omri fundó la ciudad y la hizo capital del reino del norte (1 R 16:24); los asirios la conquistaron (2 R 17:6). Jesús pasó por la región, y Felipe predicó allí (Jn 4:4; Hch 8:5).
El contexto
23Les preparó un gran banquete; comieron y bebieron, los despidió, y se fueron a su señor. Y las bandas de Aram no volvieron más a entrar en la tierra de Israel.
24 · Este versículo (arriba)
25Hubo una gran hambre en Samaria; y allí estaban asediándola, hasta que una cabeza de asno llegó a valer ochenta siclos de plata, y un cuarto de cab de estiércol de paloma, cinco siclos de plata.