Yoאָנֹכִיhiceעָשִׂיתִיla tierra,אֶת הָאָרֶץal ser humanoאֶת הָאָדָםy a la bestiaוְאֶת הַבְּהֵמָהqueאֲשֶׁרestánsobre la fazעַל פְּנֵיde la tierra,הָאָרֶץcon mi gran fuerzaבְּכֹחִי הַגָּדוֹלy con mi brazoוּבִזְרוֹעִיextendido,הַנְּטוּיָהy la doyוּנְתַתִּיהָa quienלַאֲשֶׁרes rectoיָשַׁרa mis ojos.בְּעֵינָי
Jeremías 27:5
Estudiarlo en la app«Yo hice la tierra, al ser humano y a la bestia que están sobre la faz de la tierra, con mi gran fuerza y con mi brazo extendido, y la doy a quien es recto a mis ojos.»
Con el hebreo debajo
Jeremías 27:5, palabra por palabra
- hiceעָשִׂיתִיasiti
crear
Fabricar o crear algo.
Dónde más aparece «asiti»- la tierraאָרֶץarets
mundo
La tierra entera, el mundo.
Dónde más aparece «arets»- al ser humanoאָדָםadam
ser humano
Toda la humanidad, hombres y mujeres, como criaturas que Dios formó.
Dónde más aparece «adam»- y a la bestiaבְּהֵמָהbehema
bestia
Los animales en general.
Dónde más aparece «behema»- sobre la fazפְּנֵיpene
superficie
La superficie, lo que se ve por encima: de la tierra, del agua.
Dónde más aparece «pene»- con mi gran fuerzaכֹחִjoji
fuerza
Capacidad para hacer algo: fuerza del cuerpo o poder de mando.
Dónde más aparece «joji»- con mi gran fuerzaגָּדוֹלgadol
grande
De mucho tamaño, cantidad o importancia: un río, una ciudad, un rey.
Dónde más aparece «gadol»- y con mi brazoזְרוֹעִzeroi
brazo
La parte del cuerpo entre el hombro y la mano; en un animal, la espaldilla.
Dónde más aparece «zeroi»- extendidoנְּטוּיָהnetuya
extender
Alargar la mano, o levantar una tienda.
Dónde más aparece «netuya»- y la doyנְתַתִּיnetati
dar
Entregar algo a alguien: un regalo, un pago, un encargo o una tierra.
Dónde más aparece «netati»- es rectoיָשַׁרyashar
parecer recto
Parecerle bien a alguien.
Dónde más aparece «yashar»- a mis ojosעֵינָena
vista
«A los ojos de» alguien: según su parecer.
Dónde más aparece «ena»
El contexto
4y mándales para sus señores, diciendo: “Así dice YHWH Tsevaot, Elohim de Israel: Así dirán a sus señores:
5 · Este versículo (arriba)
6Y ahora, yo he dado todas estas tierras en mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia, mi siervo; y también las bestias del campo le he dado para que le sirvan.