Yκαὶlesπρὸς αὐτούςdijo:εἶπεν«No lleven nadaΜηδὲν αἴρετεpara el camino:εἰς τὴν ὁδόνniμήτεbastón,ῥάβδονniμήτεalforja,πήρανniμήτεpan,ἄρτονniμήτεdinero,ἀργύριονniμήτεtenganἔχεινdos túnicasδύο χιτῶναςcada uno.ἀνὰ
Lucas 9:3
Estudiarlo en la app«Y les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tengan dos túnicas cada uno.»
Con el griego debajo
Lucas 9:3, palabra por palabra
- dijoεἶπενeípen
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «eípen»- «No lleven nadaΜηδὲνmedén
nadie, nada
Nadie, nada.
Dónde más aparece «medén»- «No lleven nadaαἴρετεaírete
cargar
Llevar algo a cuestas: «cargue con su cruz».
Dónde más aparece «aírete»- para el caminoὁδόνhodón
camino
La vía por donde se va de un lugar a otro, o el trayecto mismo.
Dónde más aparece «hodón»- bastónῥάβδονrábdon
bastón
Un palo largo para apoyarse al caminar, o para golpear y corregir.
Dónde más aparece «rábdon»- alforjaπήρανpéran
alforja
Alforja, bolsa de viaje.
Dónde más aparece «péran»- panἄρτονárton
pan
Una pieza de pan, hecha de harina y cocida: el alimento básico.
Dónde más aparece «árton»- dineroἀργύριονargýrion
dinero
Monedas para pagar o comprar; lo que se da como pago.
Dónde más aparece «argýrion»- tenganἔχεινéjein
tener
Contar con algo o alguien como propio: bienes, familia, fe, poder.
Dónde más aparece «éjein»- dos túnicasδύοdýo
dos
Dos.
Dónde más aparece «dýo»- dos túnicasχιτῶναςjitónas
túnica
La prenda de debajo del manto.
Dónde más aparece «jitónas»- cada unoἀνὰaná
cada uno
Repartiendo por igual: tanto para cada uno, o en grupos de dos.
Dónde más aparece «aná»
Nota de traducción
Marcos 6:8 permite llevar un bastón; Mateo 10:10 y Lucas lo excluyen.
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El envío de los doce
Mateo 10:5-15Marcos 6:7-13Lucas 10:1-12
Lucas 10 cuenta el envío de los setenta y dos; se discute si es el mismo envío.
Ver uno al lado del otro
Lucas 9:1-6
1Y reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. 2Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. 3Y les dijo: «No lleven nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tengan dos túnicas cada uno. 4Y en cualquier casa en que entren, quédense allí, y salgan desde allí. 5Y cuantos no los reciban, al salir de aquella ciudad, sacúdanse el polvo de sus pies, para testimonio contra ellos». 6Y saliendo, recorrían las aldeas, anunciando la buena noticia y sanando por todas partes.
5A estos doce envió Jesús, después de darles instrucciones, diciendo: «No vayan por camino de las naciones, ni entren en ciudad de samaritanos; 6sino vayan más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, proclamen, diciendo: Se ha acercado el reino de los cielos. 8Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, echen demonios; gratis recibieron, den gratis. 9No se procuren oro, ni plata, ni cobre en sus cintos; 10ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero es digno de su alimento. 11Y en cualquier ciudad o aldea en que entren, averigüen quién en ella es digno, y quédense allí hasta que salgan. 12Y al entrar en la casa, salúdenla. 13Y si la casa es digna, venga su paz sobre ella; pero si no es digna, su paz vuelva a ustedes. 14Y a cualquiera que no los reciba ni escuche sus palabras, al salir de aquella casa o ciudad, sacúdanse el polvo de los pies. 15En verdad les digo que en el día del juicio será más tolerable para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.
7Y llama a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les daba autoridad sobre los espíritus impuros. 8Y les mandó que no llevaran nada para el camino sino solo un bastón: ni pan, ni alforja, ni cobre en el cinto; 9sino calzados con sandalias; y no se vistan con dos túnicas. 10Y les decía: «Dondequiera que entren en una casa, quédense allí hasta que salgan de ese lugar. 11Y cualquier lugar que no los reciba ni los escuche, al salir de allí, sacúdanse el polvo de debajo de sus pies, para testimonio a ellos». 12Y saliendo, proclamaron que cambiaran de mente; 13y echaban muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban.
1Y después de esto, el Señor designó también a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él iba a ir. 2Y les decía: «La cosecha es mucha, pero los obreros, pocos; rueguen, pues, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su cosecha. 3Vayan; miren, los envío como corderos en medio de lobos. 4No lleven bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saluden a nadie por el camino. 5Y en cualquier casa en que entren, digan primero: Paz a esta casa. 6Y si hay allí un hijo de paz, su paz reposará sobre él; y si no, volverá a ustedes. 7Y quédense en esa misma casa, comiendo y bebiendo lo que les den; porque el obrero es digno de su salario. No anden de casa en casa. 8Y en cualquier ciudad en que entren y los reciban, coman lo que les sirvan, 9y sanen a los enfermos que haya en ella, y díganles: El reino de Dios se ha acercado a ustedes. 10Pero en cualquier ciudad en que entren y no los reciban, salgan a sus calles y digan: 11Aun el polvo de su ciudad que se nos ha pegado a los pies, lo sacudimos contra ustedes; sin embargo, sepan esto: que el reino de Dios se ha acercado. 12Les digo que en aquel día será más tolerable para Sodoma que para aquella ciudad.
El contexto
2Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.
3 · Este versículo (arriba)
4Y en cualquier casa en que entren, quédense allí, y salgan desde allí.
Para estudiar Lucas 9 en grupo
1. Qué dice
Cuando Jesús pregunta «¿Quién dicen que soy yo?», ¿qué responden los discípulos y qué responde Pedro? (vv. 18-20)
2. Qué significa
Jesús dice que quien quiera seguirlo debe negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día. ¿Qué explicación da después? (vv. 23-25)
3. Cómo lo vivo
Los discípulos discutían quién era el mayor. Jesús puso a un niño a su lado (vv. 46-48). ¿A quién podrías dar hoy más atención?