Y él,ὁ δὲrespondiendo,ἀποκριθεὶςdijo:εἶπεν«NoΟὐκfui enviadoἀπεστάληνsinoεἰ μὴa las ovejasεἰς τὰ πρόβαταperdidasτὰ ἀπολωλόταde la casaοἴκουde Israel».Ἰσραήλ
Mateo 15:24
Estudiarlo en la app«Y él, respondiendo, dijo: «No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel».»
Una madre cananea no se rinde ante el silencio de JesúsFe
Con el griego debajo
Mateo 15:24, palabra por palabra
- respondiendoἀποκριθεὶςapokritheís
responder
Decir algo de vuelta a quien habló o preguntó.
Dónde más aparece «apokritheís»- dijoεἶπενeípen
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «eípen»- fui enviadoἀπεστάληνapestálen
enviar
Mandar a alguien a un lugar con un encargo, en nombre de quien lo envía.
Dónde más aparece «apestálen»- a las ovejasπρόβαταpróbata
rebaño
La gente que un pastor cuida, el pueblo de Dios.
Dónde más aparece «próbata»- perdidasἀπολωλόταapololóta
estar perdido
No saber volver, como la oveja que se extravió.
Dónde más aparece «apololóta»- de la casaοἴκουoíku
casa
El lugar donde se vive; también el templo, la morada de Dios.
Dónde más aparece «oíku»- de IsraelἸσραήλisraél
Israel
Israel: el nombre que Dios dio a Jacob, y el pueblo que desciende de él.
Dónde más aparece «israél»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La mujer sirofenicia
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Mateo 15:21-28
21Y saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y Sidón. 22Y mira, una mujer cananea, salida de aquel territorio, gritaba, diciendo: «Ten misericordia de mí, Señor, Hijo de David; mi hija está terriblemente endemoniada». 23Pero él no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: «Despídela, porque grita detrás de nosotros». 24Y él, respondiendo, dijo: «No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel». 25Pero ella vino y se postró ante él, diciendo: «Señor, ayúdame». 26Y él, respondiendo, dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos». 27Y ella dijo: «Sí, Señor; porque también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos». 28Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: «¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres». Y su hija fue curada desde aquella hora.
24Y levantándose de allí, se fue a la región de Tiro. Y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido. 25Sino que enseguida una mujer, cuya hijita tenía un espíritu impuro, oyó hablar de él, y vino y cayó a sus pies. 26La mujer era griega, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara al demonio de su hija. 27Y le decía: «Deja que primero se sacien los hijos; porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos». 28Pero ella respondió y le dice: «Señor, también los perritos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los niños». 29Y le dijo: «Por esta palabra, vete; el demonio ha salido de tu hija». 30Y al irse a su casa, encontró a la niña acostada en la cama, y que el demonio había salido.
El contexto
23Pero él no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: «Despídela, porque grita detrás de nosotros».
24 · Este versículo (arriba)
25Pero ella vino y se postró ante él, diciendo: «Señor, ayúdame».
Para estudiar Mateo 15 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le dijo la mujer cananea a Jesús, y cómo terminó el encuentro (vv. 22-28)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dice que lo que contamina a la persona sale del corazón y no entra por la boca (vv. 10-20)?
3. Cómo lo vivo
La mujer insistió con humildad (v. 25). ¿Cuándo vale la pena insistir en pedir ayuda, aunque cueste?