Pero élὁ δὲnoοὐκleαὐτῇrespondióἀπεκρίθηpalabra.λόγονY acercándoseκαὶ προσελθόντεςsus discípulos,οἱ μαθηταὶ αὐτοῦle rogaban,ἠρώτουν αὐτὸνdiciendo:λέγοντες«Despídela,Ἀπόλυσον αὐτήνporqueὅτιgritaκράζειdetrás de nosotros».ὄπισθεν ἡμῶν
Mateo 15:23
Estudiarlo en la app«Pero él no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: «Despídela, porque grita detrás de nosotros».»
Una madre cananea no se rinde ante el silencio de JesúsFe
Con el griego debajo
Mateo 15:23, palabra por palabra
- respondióἀπεκρίθηapekríthe
responder
Decir algo de vuelta a quien habló o preguntó.
Dónde más aparece «apekríthe»- palabraλόγονlógon
palabra
Lo que alguien dice o enseña.
Dónde más aparece «lógon»- Y acercándoseπροσελθόντεςproselthóntes
acercarse
Llegar junto a alguien, ir hacia él.
Dónde más aparece «proselthóntes»- sus discípulosμαθηταὶmathetaí
discípulo
Un seguidor de Jesús.
Dónde más aparece «mathetaí»- le rogabanἠρώτουνerótun
rogar
Pedirle a alguien que haga algo.
Dónde más aparece «erótun»- diciendoλέγοντεςlégontes
decir
Expresar algo con palabras a otros.
Dónde más aparece «légontes»- «DespídelaἈπόλυσονapólyson
despedir
Decir adiós a alguien y dejarlo ir.
Dónde más aparece «apólyson»- gritaκράζειkrázei
gritar
Gritar, clamar.
Dónde más aparece «krázei»- detrás de nosotrosὄπισθενópisthen
por detrás
Por detrás, detrás.
Dónde más aparece «ópisthen»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
La mujer sirofenicia
Ver uno al lado del otro
Mateo 15:21-28
21Y saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y Sidón. 22Y mira, una mujer cananea, salida de aquel territorio, gritaba, diciendo: «Ten misericordia de mí, Señor, Hijo de David; mi hija está terriblemente endemoniada». 23Pero él no le respondió palabra. Y acercándose sus discípulos, le rogaban, diciendo: «Despídela, porque grita detrás de nosotros». 24Y él, respondiendo, dijo: «No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel». 25Pero ella vino y se postró ante él, diciendo: «Señor, ayúdame». 26Y él, respondiendo, dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos». 27Y ella dijo: «Sí, Señor; porque también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos». 28Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: «¡Oh mujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres». Y su hija fue curada desde aquella hora.
24Y levantándose de allí, se fue a la región de Tiro. Y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido. 25Sino que enseguida una mujer, cuya hijita tenía un espíritu impuro, oyó hablar de él, y vino y cayó a sus pies. 26La mujer era griega, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara al demonio de su hija. 27Y le decía: «Deja que primero se sacien los hijos; porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos». 28Pero ella respondió y le dice: «Señor, también los perritos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los niños». 29Y le dijo: «Por esta palabra, vete; el demonio ha salido de tu hija». 30Y al irse a su casa, encontró a la niña acostada en la cama, y que el demonio había salido.
El contexto
22Y mira, una mujer cananea, salida de aquel territorio, gritaba, diciendo: «Ten misericordia de mí, Señor, Hijo de David; mi hija está terriblemente endemoniada».
23 · Este versículo (arriba)
24Y él, respondiendo, dijo: «No fui enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel».
Para estudiar Mateo 15 en grupo
1. Qué dice
¿Qué le dijo la mujer cananea a Jesús, y cómo terminó el encuentro (vv. 22-28)?
2. Qué significa
¿Por qué Jesús dice que lo que contamina a la persona sale del corazón y no entra por la boca (vv. 10-20)?
3. Cómo lo vivo
La mujer insistió con humildad (v. 25). ¿Cuándo vale la pena insistir en pedir ayuda, aunque cueste?