Gálatas 4:4–7

Dios envió a su Hijo para que lleguemos a ser hijos

4Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,

5para redimir a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiéramos la adopción como hijos.

6Y por cuanto son hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abbá, Padre.

7Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.

Estudiar palabra por palabra

En su contexto

2sino que está bajo guardianes y administradores hasta el tiempo señalado por el padre.

3Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos esclavizados bajo los elementos del mundo.

…

8Pero en aquel tiempo, cuando no conocían a Dios, servían como esclavos a los que por naturaleza no son dioses,

9pero ahora que conocen a Dios, o más bien que son conocidos por Dios, ¿cómo es que se vuelven otra vez a los elementos débiles y pobres, a los cuales quieren volver a servir como esclavos de nuevo?

Leer Gálatas 4 completo

Sus palabras en el original

Gracia y salvaciónEsperar en Dios