Isaías 40:6–8
La hierba se seca, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre
Estudiar palabra por palabra6Una voz dice: «Clama». Y dijo: «¿Qué he de clamar?». «Toda carne es hierba, y todo su amor leal, como la flor del campo.
7Se seca la hierba, se marchita la flor, cuando el aliento de YHWH sopla sobre ella; ciertamente, hierba es el pueblo.
8Se seca la hierba, se marchita la flor; pero la palabra de nuestro Elohim permanece para siempre».
En su contexto
4Todo valle será alzado, y todo monte y colina serán abatidos; y lo torcido será llanura, y lo escabroso, vega.
5Y se revelará la gloria de YHWH, y la verá toda carne a una, porque la boca de YHWH ha hablado».
…
9Sobre un monte alto súbete, Sion, que traes la buena noticia; alza con fuerza tu voz, Jerusalén, que traes la buena noticia; álzala, no temas; di a las ciudades de Judá: «Miren a su Elohim».
10Miren: Adonai YHWH viene con fuerza, y su brazo gobierna para él; miren: su recompensa viene con él, y su paga delante de él.
Sus palabras en el original
- קוֹלkol· voz, sonido
Voz o sonido: lo que se oye, sea de una persona, de un animal o de una cosa (un trueno, unos pasos).
- אֹמֵרomer· decir
Decir, hablar. Es el verbo más común para introducir lo que alguien dice; a veces equivale a «pensar» (decir para sí) o «mandar».
- קְרָאkera· llamar, proclamar
Llamar: dirigirse a alguien en voz alta, convocar, poner nombre, proclamar; también leer en voz alta.
- בָּשָׂרbasar· carne
Carne: el cuerpo, y la persona en cuanto frágil y mortal. «Una sola carne» (Génesis 2:24) es la unión del hombre y la mujer; «mi carne» puede significar también «mi familia». En el Antiguo Testamento no significa algo malo en sí.
- חָצִירjatsir· hierba; puerro
Hierba verde, pasto. En Números 11:5, puerros.
- חַסְדּjasd· amor leal, bondad
«Jésed»: amor que se mantiene fiel a un compromiso. Es bondad que no se queda en sentimiento: actúa a favor del otro y no lo abandona. La Biblia lo dice sobre todo del amor de Dios por su pueblo. Esta traducción pone «amor leal».
- צִיץtsits· lámina; flor
Flor. También la lámina brillante de oro que el sumo sacerdote llevaba sobre la frente.
- שָּׂדֶהsade· campo
Campo: terreno abierto, cultivado o no.
- יָבֵשׁyavesh· secarse
Secarse.
- נָבֵלnavel· marchitarse; agotarse
Marchitarse como una hoja; de ahí agotarse, desfallecer.
- רוּחַruaj· espíritu, viento, aliento
La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.
- יְהוָהyehva· YHWH (el nombre propio de Dios)
Es el nombre propio del Dios de Israel. En hebreo se escribe con cuatro letras, Y-H-W-H, sin vocales. Por respeto, los judíos dejaron de pronunciarlo y al leer decían «Adonai» (Señor); por eso muchas Biblias ponen «el SEÑOR» o «Jehová» en su lugar. Esta traducción deja las cuatro letras como están en el texto. El nombre se relaciona con el verbo «ser» (Éxodo 3:14-15). No es un dios distinto de Elohim: Génesis 2 lo llama «YHWH Elohim», es decir, el mismo Dios creador, ahora nombrado por su nombre.
- נָשְׁבָהnashva· ahuyentar, soplar
Espantar, ahuyentar.
- אָכֵןajen· ciertamente
Ciertamente, de verdad.
- עָםam· pueblo
Pueblo: un grupo humano unido por parentesco, historia y destino. «Mi pueblo», dicho por Dios, es Israel.
- דְבַרdevar· palabra, asunto, cosa
Palabra; lo que se dice. También «asunto» o «cosa»: aquello de lo que se habla.
- אֱלֹהֵיelohe· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.
- יָקוּםyakum· levantarse; establecer
Levantarse; también establecer o cumplir algo. «Levantarse contra» es atacar.
- עוֹלָםolam· eternidad, siempre, antigüedad
Un tiempo muy largo cuyo fin no se ve: hacia adelante, «para siempre»; hacia atrás, «desde antiguo». El pasaje indica cuál.