ἀναβλέπω

anablépo · recobrar la vista, mirar hacia arriba

Palabra griega · número de Strong G308 · aparece 25 veces en la Biblia

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Qué significa

anablépo (ἀναβλέπω) es una palabra griega de la Biblia que significa «recobrar la vista, mirar hacia arriba».

Recobrar la vista; también mirar hacia arriba.

Cómo se pronuncia

a·na·blé·po

Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.

Sus sentidos en la Biblia

  1. Alzar los ojos, mirar hacia arriba.
  2. Volver a ver, un ciego que ve.

Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)

Cómo se traduce

Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.

  • alzando los ojos ×4
  • recobre la vista ×3
  • recobró la vista ×3
  • Recobra la vista ×2
  • alzando la vista ×2
  • había recobrado la vista ×2
  • recobré la vista ×2
  • ven ×2
  • alzar la vista ×1
  • hubiera recobrado la vista ×1
  • otras ×3

Palabras relacionadas

Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.

Dónde aparece

  • Mateo 11:5

    los ciegos ven, y los cojos andan, los leprosos son limpiados, y los sordos oyen, y los muertos son resucitados, y a los pobres se les anuncia la buena noticia.

  • Mateo 14:19

    Y mandando a las multitudes recostarse sobre la hierba, tomó los cinco panes y los dos peces, y alzando los ojos al cielo, bendijo, y partiendo los panes, se los dio a los discípulos, y los discípulos a las multitudes.

  • Mateo 20:34

    Y conmovidas sus entrañas, Jesús les tocó los ojos, y enseguida recobraron la vista, y lo siguieron.

  • Marcos 6:41

    Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y se los daba a sus discípulos para que se los sirvieran; y repartió los dos peces entre todos.

  • Marcos 7:34

    Y alzando los ojos al cielo, gimió, y le dice: «Efatá», que quiere decir: «Ábrete».

  • Marcos 8:24

    Y alzando la vista, decía: «Veo a los hombres, porque los veo como árboles que andan».

  • Marcos 10:51

    Y Jesús, respondiéndole, dijo: «¿Qué quieres que te haga?». Y el ciego le dijo: «Rabuní, que recobre la vista».

  • Marcos 10:52

    Y Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha sanado». Y enseguida recobró la vista, y lo seguía por el camino.

  • Marcos 16:4

    Y al alzar la vista, ven que la piedra había sido rodada; porque era muy grande.

  • Lucas 7:22

    Y respondiendo, les dijo: «Vayan y cuenten a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, a los pobres se les anuncia la buena noticia.

  • Lucas 9:16

    Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, los bendijo y partió, y se los daba a los discípulos para que los sirvieran a la multitud.

  • Lucas 18:41

    «¿Qué quieres que te haga?». Y él dijo: «Señor, que recobre la vista».

  • Lucas 18:42

    Y Jesús le dijo: «Recobra la vista; tu fe te ha sanado».

  • Lucas 18:43

    Y al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, al verlo, dio alabanza a Dios.

  • Lucas 19:5

    Y cuando llegó al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, date prisa y baja, porque hoy es necesario que me quede en tu casa».

  • Lucas 21:1

    Y alzando la vista, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.

  • Juan 9:11

    Él respondió: «El hombre que se llama Jesús hizo barro, y me untó los ojos, y me dijo: Ve a Siloé y lávate. Así que fui, y me lavé, y recobré la vista».

  • Juan 9:15

    Otra vez, pues, también los fariseos le preguntaban cómo había recobrado la vista. Y él les dijo: «Me puso barro sobre los ojos, y me lavé, y veo».

  • Juan 9:18

    Los judíos, pues, no creyeron de él que hubiera sido ciego y hubiera recobrado la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recobrado la vista.

  • Hechos 9:12

    y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y le impone las manos para que recobre la vista».

  • Hechos 9:17

    Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: «Saulo, hermano, el Señor me ha enviado —Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías— para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo».

  • Hechos 9:18

    Y al instante cayeron de sus ojos como escamas, y recobró la vista; y levantándose, fue sumergido;

  • Hechos 22:13

    vino a mí, y poniéndose a mi lado, me dijo: Saulo, hermano, recobra la vista. Y yo, en aquella misma hora, recobré la vista mirándolo.

Y 2 veces más.