Ahora, pues,וְעַתָּהescucha,שְׁמַעte ruego,נָאtambiénגַםtúאַתָּהla vozבְּקוֹלde tu sierva:שִׁפְחָתֶךָpondréוְאָשִׂמָהdelante de tiלְפָנֶיךָun bocadoפַּתde pan;לֶחֶםcome,וֶאֱכוֹלy hayaוִיהִיen tiבְךָfuerzaכֹּחַcuandoכִּיvayasתֵלֵךְpor el camino».בַּדָּרֶךְ
1 Samuel 28:22
Estudiarlo en la app«Ahora, pues, escucha, te ruego, también tú la voz de tu sierva: pondré delante de ti un bocado de pan; come, y haya en ti fuerza cuando vayas por el camino».»
Con el hebreo debajo
1 Samuel 28:22, palabra por palabra
- escuchaשְׁמַעshema
escuchar
Poner atención a lo que se dice, o atender un ruego.
Dónde más aparece «shema»- la vozקוֹלkol
voz
Lo que se oye cuando alguien habla o canta; también la voz de Dios.
Dónde más aparece «kol»- de tu siervaשִׁפְחָתֶshifjate
esclava, sierva
Esclava, criada al servicio de la señora de la casa.
Dónde más aparece «shifjate»- pondréאָשִׂמָהasima
poner
Poner algo en un lugar.
Dónde más aparece «asima»- delante de tiפָנֶיfane
delante de
Literalmente «a la cara de»: a la vista de alguien, o por motivo de algo.
Dónde más aparece «fane»- un bocadoפַּתpat
pedazo, bocado
Pedazo, bocado.
Dónde más aparece «pat»- de panלֶחֶםlejem
pan
El alimento hecho de harina amasada y cocida: la base de la comida de cada día.
Dónde más aparece «lejem»- comeאֱכוֹלejol
comer
Llevarse el alimento a la boca y tragarlo, sobre todo en la mesa compartida.
Dónde más aparece «ejol»- y hayaיהִיyhi
existir
Existir: «que haya luz».
Dónde más aparece «yhi»- fuerzaכֹּחַkoaj
fuerza
Capacidad para hacer algo: fuerza del cuerpo o poder de mando.
Dónde más aparece «koaj»- vayasתֵלֵךְtelej
ir
Dirigirse a un lugar, salir de donde se está para llegar a otro.
Dónde más aparece «telej»- por el caminoדָּרֶךְdarej
camino
La senda o la vía por donde se va de un lugar a otro.
Dónde más aparece «darej»
El contexto
21La mujer vino a Saúl y vio que estaba muy turbado, y le dijo: «Mira, tu sierva ha escuchado tu voz; he puesto mi vida en mi mano y he escuchado las palabras que me hablaste.
22 · Este versículo (arriba)
23Él rehusó y dijo: «No comeré». Pero sus siervos, y también la mujer, le insistieron, y él escuchó su voz; se levantó de la tierra y se sentó en la cama.