Ante el estruendoמִקּוֹלdel jineteפָּרָשׁy del que tiraוְרֹמֵהel arcoקֶשֶׁתhuyeבֹּרַחַתtodaכָּלla ciudad;הָעִירentranבָּאוּen las espesurasבֶּעָבִיםy suben a las peñas;וּבַכֵּפִים עָלוּtodaכָּלciudadהָעִירestá abandonada,עֲזוּבָהy noוְאֵיןhabitaיוֹשֵׁבen ellasבָּהֵןhombre.אִישׁ
Jeremías 4:29
Estudiarlo en la app«Ante el estruendo del jinete y del que tira el arco huye toda la ciudad; entran en las espesuras y suben a las peñas; toda ciudad está abandonada, y no habita en ellas hombre.»
Con el hebreo debajo
Jeremías 4:29, palabra por palabra
- Ante el estruendoקּוֹלkol
ruido
Lo que se oye: un ruido, un sonido o un estruendo.
Dónde más aparece «kol»- del jineteפָּרָשׁparash
jinete
Un soldado que combate montado a caballo.
Dónde más aparece «parash»- y del que tiraרֹמֵהrome
arrojar
Lanzar algo, o disparar flechas.
Dónde más aparece «rome»- el arcoקֶשֶׁתkeshet
arco
Arma de madera curvada con una cuerda, que lanza flechas.
Dónde más aparece «keshet»- huyeבֹּרַחַתborajat
huir
Irse corriendo para salvarse de un peligro o de alguien.
Dónde más aparece «borajat»- la ciudadעִירir
ciudad
Lugar poblado y protegido por una muralla, con puerta y casas.
Dónde más aparece «ir»- entranבָּאוּbau
entrar
Entrar en un lugar.
Dónde más aparece «bau»- en las espesurasעָבִיםavim
espesura
Monte tupido de árboles, donde uno puede esconderse.
Dónde más aparece «avim»- y suben a las peñasכֵּפִיםkefim
peña
Peña, roca hueca.
Dónde más aparece «kefim»- y suben a las peñasעָלוּalu
subir
Ir de un lugar bajo a otro más alto: subir al monte, a Jerusalén o a una ciudad.
Dónde más aparece «alu»- está abandonadaעֲזוּבָהazuva
dejar
No llevarse algo, o confiarlo a otro.
Dónde más aparece «azuva»- habitaיוֹשֵׁבyoshev
habitar
Vivir en un lugar.
Dónde más aparece «yoshev»- en ellasהֵןhen
ellas
Ellas.
Dónde más aparece «hen»- hombreאִישׁish
cada uno
Literalmente «un hombre»: cualquier persona; con «no», ni una sola.
Dónde más aparece «ish»
El contexto
28Por esto estará de luto la tierra, y se oscurecerán los cielos arriba; porque he hablado, he decidido, y no he cambiado de parecer, ni me volveré de ello».
29 · Este versículo (arriba)
30Y tú, devastada, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana, aunque te adornes con adorno de oro, aunque agrandes con antimonio tus ojos, en vano te embelleces; te desprecian los amantes; tu alma buscan.