2 Corintios 5:1–8

Pablo contrasta la tienda terrenal con una casa eterna, y prefiere estar en casa con el Señor

1Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, esta tienda, es destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha a mano, eterna, en los cielos.

2Y por esto gemimos, deseando ser revestidos de nuestra morada que es del cielo;

3si es que, una vez vestidos, no seremos hallados desnudos.

4Porque los que estamos en esta tienda gemimos agobiados; porque no queremos ser desvestidos, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.

5Y el que nos preparó para esto mismo es Dios, el cual nos ha dado las arras del Espíritu.

6Así que, teniendo buen ánimo siempre, y sabiendo que mientras estamos en casa en el cuerpo, estamos ausentes del Señor

7(porque andamos por fe, no por vista),

8tenemos buen ánimo, y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y estar en casa con el Señor.

Estudiar palabra por palabra

En su contexto

…

9Por eso también nos esforzamos, sea estando en casa o estando ausentes, en serle agradables.

10Porque es necesario que todos nosotros seamos manifestados ante el tribunal del Mesías, para que cada uno reciba lo hecho por medio del cuerpo, conforme a lo que practicó, sea bueno o malo.

Leer 2 Corintios 5 completo

Sus palabras en el original

La muerte y la vida eterna