οἰκία

oikía · casa

Palabra griega · número de Strong G3614 · aparece 93 veces en la Biblia

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Qué significa

oikía (οἰκία) es una palabra griega de la Biblia que significa «casa».

Vivienda.

Cómo se pronuncia

oi·kí·a

Pronunciación aproximada. Las vocales suenan como en español; la sílaba en negrita lleva el acento. La voz es la del dispositivo.

Sus sentidos en la Biblia

  1. El edificio donde vive una familia.
  2. La familia que vive en la casa.

Según Abbott-Smith (1922) · Thayer (1889)

Estudio de la palabra

Casa, la vivienda; también los que viven en ella. Es de la misma familia que οἶκος (G3624), casi sinónimo. Thayer: casa, edificio; la familia, los de la casa.

Cómo la traducimos

«Casa» 86 veces y «casas» 7. Se traduce igual que οἶκος, porque el español «casa» sirve para las dos; al tocar se ve cuál dice el griego.

Cómo se traduce

Las palabras con que esta traducción la dice, de la más frecuente a la menos.

  • casa ×86
  • casas ×7

Palabras relacionadas

Palabras de la misma familia, según la numeración de Strong.

Dónde aparece

  • Mateo 2:11

    Y entrando en la casa, vieron al niño con María su madre, y cayendo en tierra, se postraron ante él; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, e incienso, y mirra.

  • Mateo 5:15

    Ni encienden una lámpara y la ponen debajo del cajón, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.

  • Mateo 7:24

    Así que todo el que oye estas palabras mías y las hace será semejante a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

  • Mateo 7:25

    Y descendió la lluvia, y vinieron los ríos, y soplaron los vientos, y se lanzaron contra aquella casa; y no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca.

  • Mateo 7:26

    Y todo el que oye estas palabras mías y no las hace será semejante a un hombre necio, que edificó su casa sobre la arena.

  • Mateo 7:27

    Y descendió la lluvia, y vinieron los ríos, y soplaron los vientos, y golpearon contra aquella casa; y cayó, y fue grande su caída».

  • Mateo 8:6

    y diciendo: «Señor, mi siervo está postrado en casa, paralítico, terriblemente atormentado».

  • Mateo 8:14

    Y llegando Jesús a la casa de Pedro, vio a su suegra postrada y con fiebre.

  • Mateo 9:10

    Y sucedió que, estando él sentado a la mesa en la casa, mira, muchos recaudadores de impuestos y pecadores vinieron y se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos.

  • Mateo 9:23

    Y llegando Jesús a la casa del jefe, y viendo a los flautistas y a la gente alborotada,

  • Mateo 9:28

    Y cuando llegó a la casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dice: «¿Creen que puedo hacer esto?». Le dicen: «Sí, Señor».

  • Mateo 10:12

    Y al entrar en la casa, salúdenla.

  • Mateo 10:13

    Y si la casa es digna, venga su paz sobre ella; pero si no es digna, su paz vuelva a ustedes.

  • Mateo 10:14

    Y a cualquiera que no los reciba ni escuche sus palabras, al salir de aquella casa o ciudad, sacúdanse el polvo de los pies.

  • Mateo 12:25

    Y conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda desolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no se mantendrá en pie.

  • Mateo 12:29

    ¿O cómo puede alguien entrar en la casa del fuerte y arrebatarle sus bienes, si primero no ata al fuerte? Y entonces saqueará su casa.

  • Mateo 13:1

    Aquel día, saliendo Jesús de la casa, se sentó junto al mar.

  • Mateo 13:36

    Entonces, despidiendo a las multitudes, entró en la casa; y se le acercaron sus discípulos, diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo».

  • Mateo 13:57

    Y tropezaban por causa de él. Pero Jesús les dijo: «No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa».

  • Mateo 17:25

    Él dice: «Sí». Y cuando entró en la casa, Jesús se le adelantó, diciendo: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran impuestos o tributo? ¿De sus hijos, o de los extraños?».

  • Mateo 19:29

    Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o campos por causa de mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

  • Mateo 24:17

    el que esté en la azotea, no baje a sacar las cosas de su casa;

  • Mateo 24:43

    Pero sepan esto: si el dueño de la casa supiera en qué vigilia viene el ladrón, velaría y no dejaría que le abrieran un boquete en su casa.

  • Mateo 26:6

    Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,

  • Marcos 1:29

    Y enseguida, al salir de la sinagoga, fueron a la casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan.

  • Marcos 2:15

    Y sucede que estaba él sentado a la mesa en su casa, y muchos recaudadores de impuestos y pecadores se sentaban a la mesa con Jesús y sus discípulos; porque eran muchos, y lo seguían.

  • Marcos 3:25

    Y si una casa se divide contra sí misma, esa casa no podrá mantenerse en pie.

  • Marcos 3:27

    Pero nadie puede entrar en la casa del fuerte y saquear sus bienes, si primero no ata al fuerte; y entonces saqueará su casa.

  • Marcos 6:4

    Y Jesús les decía: «No hay profeta sin honra sino en su tierra, y entre sus parientes, y en su casa».

  • Marcos 6:10

    Y les decía: «Dondequiera que entren en una casa, quédense allí hasta que salgan de ese lugar.

  • Marcos 7:24

    Y levantándose de allí, se fue a la región de Tiro. Y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar inadvertido.

  • Marcos 9:33

    Y llegaron a Capernaúm; y estando en la casa, les preguntaba: «¿Qué discutían en el camino?».

  • Marcos 10:10

    Y en casa, los discípulos le preguntaban otra vez sobre esto.

  • Marcos 10:29

    Jesús dijo: «En verdad les digo: no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos por causa de mí y por causa de la buena noticia,

  • Marcos 10:30

    que no reciba cien veces más ahora en este tiempo —casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y campos, con persecuciones— y en la era venidera la vida eterna.

  • Marcos 12:40

    los que devoran las casas de las viudas, y como pretexto hacen largas oraciones; estos recibirán mayor condena».

  • Marcos 13:15

    el que esté en la azotea, no baje ni entre a sacar nada de su casa;

  • Marcos 13:34

    Es como un hombre que se fue de viaje: dejó su casa, y dio autoridad a sus esclavos, a cada uno su tarea, y al portero le mandó que velara.

  • Marcos 13:35

    Velen, pues, porque no saben cuándo viene el señor de la casa: si al anochecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o de madrugada;

  • Marcos 14:3

    Y estando él en Betania, en la casa de Simón el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que tenía un frasco de alabastro de perfume de nardo puro, muy costoso; y quebrando el frasco, se lo derramó sobre la cabeza.

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