Y noוְלֹאtomaráיִקַּחel jefeהַנָּשִׂיאde la heredadמִנַּחֲלַתdel pueblo,הָעָםoprimiéndolosלְהוֹנֹתָםpara echarlosde su posesión;מֵאֲחֻזָּתָםde su propia posesiónמֵאֲחֻזָּתוֹhará heredarיַנְחִלa sus hijos,אֶת בָּנָיוpara queלְמַעַן אֲשֶׁרnoלֹאse disperseיָפֻצוּmi pueblo,עַמִּיcada unoאִישׁde su posesión».מֵאֲחֻזָּתוֹ
Ezequiel 46:18
Estudiarlo en la app«Y no tomará el jefe de la heredad del pueblo, oprimiéndolos para echarlos de su posesión; de su propia posesión hará heredar a sus hijos, para que no se disperse mi pueblo, cada uno de su posesión».»
Con el hebreo debajo
Ezequiel 46:18, palabra por palabra
- tomaráיִקַּחyikaj
arrebatar
Quitar algo, apoderarse.
Dónde más aparece «yikaj»- el jefeנָּשִׂיאnasi
jefe
Literalmente «el elevado»: el que dirige una tribu o un clan.
Dónde más aparece «nasi»- de la heredadנַּחֲלַתnajalat
herencia
La tierra o los bienes que pasan de padres a hijos.
Dónde más aparece «najalat»- del puebloעָםam
gente
La gente reunida en un lugar, la multitud o la tropa que sale a la guerra.
Dónde más aparece «am»- oprimiéndolosהוֹנֹתָhonota
oprimir, maltratar
Maltratar, aprovecharse de alguien más débil.
Dónde más aparece «honota»- de su posesiónאֲחֻזָּתָajuzata
posesión, propiedad
Posesión: tierra que alguien tiene como propia.
Dónde más aparece «ajuzata»- hará heredarיַנְחִלyanjil
repartir herencia
Repartir la tierra como herencia entre quienes han de recibirla.
Dónde más aparece «yanjil»- a sus hijosבָּנָיbanay
hijo
El varón nacido de un padre y una madre; en plural, también hijos e hijas.
Dónde más aparece «banay»- se disperseיָפֻצוּyafutsu
dispersarse
Quedar esparcido en muchos lugares, como un pueblo sin pastor.
Dónde más aparece «yafutsu»- cada unoאִישׁish
cada uno
Literalmente «un hombre»: cualquier persona; con «no», ni una sola.
Dónde más aparece «ish»
El contexto
17Pero si da un don de su heredad a uno de sus siervos, será suyo hasta el año de la libertad, y volverá al jefe; solo su heredad, la de sus hijos, será para ellos.
18 · Este versículo (arriba)
19Y me llevó por la entrada que estaba al costado de la puerta, a las salas santas de los sacerdotes, que miraban al norte; y mira, había allí un lugar en el fondo hacia el mar.