YδὲsucedióἘγένετοque, al acercarseἐν τῷ ἐγγίζεινélαὐτὸνa Jericó,εἰς Ἰεριχὼun ciegoτυφλός τιςestaba sentadoἐκάθητοjunto al caminoπαρὰ τὴν ὁδὸνmendigando.ἐπαιτῶν
Lucas 18:35
Estudiarlo en la app«Y sucedió que, al acercarse él a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando.»
Con el griego debajo
Lucas 18:35, palabra por palabra
- sucedióἘγένετοegéneto
suceder
Ocurrir un hecho, tener lugar algo en la historia.
Dónde más aparece «egéneto»- que, al acercarseἐγγίζεινengízein
acercarse
Acercarse, estar cerca.
Dónde más aparece «engízein»- a JericóἸεριχὼierijó
Jericó
Ver en el mapaDónde más aparece «ierijó»- un ciegoτυφλόςtyflós
ciego
Alguien que no puede ver.
Dónde más aparece «tyflós»- estaba sentadoἐκάθητοekátheto
estar sentado
Estar asentado en un lugar, o ir montado en un animal.
Dónde más aparece «ekátheto»- junto al caminoὁδὸνhodón
camino
La vía por donde se va de un lugar a otro, o el trayecto mismo.
Dónde más aparece «hodón»- mendigandoἐπαιτῶνepaitón
mendigar
Mendigar.
Dónde más aparece «epaitón»
Pasajes paralelos
Otros libros que cuentan lo mismo o citan estas palabras.
El ciego de Jericó
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Lucas 18:35-43
35Y sucedió que, al acercarse él a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando. 36Y al oír que pasaba una multitud, preguntaba qué era aquello. 37Y le informaron: «Pasa Jesús el nazareno». 38Y gritó, diciendo: «Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí». 39Y los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba mucho más: «Hijo de David, ten misericordia de mí». 40Y Jesús, deteniéndose, mandó que se lo trajeran; y cuando se acercó, le preguntó: 41«¿Qué quieres que te haga?». Y él dijo: «Señor, que recobre la vista». 42Y Jesús le dijo: «Recobra la vista; tu fe te ha sanado». 43Y al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, al verlo, dio alabanza a Dios.
29Y al salir ellos de Jericó, lo siguió una gran multitud. 30Y mira, dos ciegos sentados junto al camino, al oír que Jesús pasaba, gritaron, diciendo: «Señor, ten misericordia de nosotros, Hijo de David». 31Y la multitud los reprendió para que callaran; pero ellos gritaban más, diciendo: «Señor, ten misericordia de nosotros, Hijo de David». 32Y deteniéndose Jesús, los llamó y dijo: «¿Qué quieren que les haga?». 33Le dicen: «Señor, que se abran nuestros ojos». 34Y conmovidas sus entrañas, Jesús les tocó los ojos, y enseguida recobraron la vista, y lo siguieron.
46Y llegan a Jericó. Y al salir él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. 47Y al oír que era Jesús el nazareno, comenzó a gritar y a decir: «Hijo de David, Jesús, ten misericordia de mí». 48Y muchos lo reprendían para que callara; pero él gritaba mucho más: «Hijo de David, ten misericordia de mí». 49Y deteniéndose Jesús, dijo: «Llámenlo». Y llaman al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate; te llama». 50Y él, arrojando su manto, se puso en pie de un salto y vino a Jesús. 51Y Jesús, respondiéndole, dijo: «¿Qué quieres que te haga?». Y el ciego le dijo: «Rabuní, que recobre la vista». 52Y Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha sanado». Y enseguida recobró la vista, y lo seguía por el camino.
Lugares de este versículo
Jericó
Hoy: Jericó (Ariha), Cisjordania
Ciudad cerca del valle del Jordán, unos 25 km al noreste de Jerusalén y a poca distancia del río.
Fue la primera ciudad que Israel tomó en Canaán; sus muros cayeron (Jos 6:20). Siglos después, Jesús pasó por Jericó y salvó a Zaqueo (Lc 19:1-10).
El contexto
34Pero ellos no entendieron nada de esto; y esta palabra les estaba oculta, y no comprendían lo que se decía.
35 · Este versículo (arriba)
36Y al oír que pasaba una multitud, preguntaba qué era aquello.
Para estudiar Lucas 18 en grupo
1. Qué dice
En la parábola de los dos hombres que oran en el templo, ¿qué dice cada uno y quién baja justificado? (vv. 10-14)
2. Qué significa
¿Qué le pide Jesús al jefe rico, y cómo reacciona él? ¿Qué dice Jesús sobre lo imposible y lo posible para Dios? (vv. 18-27)
3. Cómo lo vivo
El ciego gritó aunque lo mandaban callar, y Jesús le preguntó qué quería (vv. 38-41). ¿Qué le pedirías tú a Jesús hoy?