Ezequiel 36:26–28
Dios promete cambiar el corazón de piedra por uno de carne
Estudiar palabra por palabra26Y les daré un corazón nuevo, y un espíritu nuevo pondré dentro de ustedes; y quitaré el corazón de piedra de su carne, y les daré un corazón de carne.
27Y mi espíritu pondré dentro de ustedes, y haré que en mis estatutos anden, y mis normas guarden y las hagan.
28Y habitarán en la tierra que di a sus padres; y serán para mí pueblo, y yo seré para ustedes Elohim.
En su contexto
24Y los tomaré de entre las naciones, y los reuniré de todas las tierras, y los traeré a su suelo.
25Y rociaré sobre ustedes aguas puras, y serán puros; de todas sus impurezas y de todos sus ídolos los purificaré.
…
29Y los salvaré de todas sus impurezas; y llamaré al grano, y lo multiplicaré, y no pondré sobre ustedes hambre.
30Y multiplicaré el fruto del árbol y el producto del campo, para que no reciban más la afrenta del hambre entre las naciones.
Sus palabras en el original
- נָתַתִּיnatati· dar, poner, entregar
Dar, en sentido muy amplio: entregar, poner, colocar, conceder, permitir, hacer que algo sea.
- לֵבlev· corazón
Corazón. En hebreo no es solo el lugar de los sentimientos: es el centro de la persona, donde piensa, decide y quiere.
- חָדָשׁjadash· nuevo
Nuevo.
- רוּחַruaj· espíritu, viento, aliento
La idea básica es «aire en movimiento». Por eso la misma palabra puede traducirse de tres maneras, y el pasaje decide cuál: (1) «viento»; (2) «aliento», el aire que se respira y que mantiene la vida; (3) «espíritu»: el ánimo o la fuerza interior de una persona, o el espíritu de Dios, su presencia y su poder actuando. En Génesis 1:2 se habla del espíritu de Elohim, que estaba sobre las aguas.
- קִרְבְּkirb· interior, en medio de
El interior, lo de adentro; «en medio de».
- הֲסִרֹתִיhasiroti· apartarse, desviarse
Apartar, quitar; apartarse.
- אֶבֶןeven· piedra
Piedra.
- בְּשַׂרְbesar· carne
Carne: el cuerpo, y la persona en cuanto frágil y mortal. «Una sola carne» (Génesis 2:24) es la unión del hombre y la mujer; «mi carne» puede significar también «mi familia». En el Antiguo Testamento no significa algo malo en sí.
- עָשִׂיתִיasiti· hacer
Hacer, en el sentido más amplio: fabricar, producir, realizar, cumplir, preparar.
- חֻקַּjuka· estatuto; porción asignada
Lo que queda fijado: una ración asignada, una norma, un estatuto.
- תֵּלֵכוּteleju· ir, andar
Ir, andar.
- מִשְׁפָּטַmishpata· juicio; norma; derecho
Lo que es justo y la decisión que lo establece. Según el pasaje: el juicio de un juez, el derecho de alguien, una norma o la costumbre. «Hacer justicia y derecho» es tratar a cada uno como corresponde.
- תִּשְׁמְרוּtishmru· guardar, cuidar, observar
Guardar: cuidar, proteger, vigilar; también cumplir un mandamiento o un pacto.
- ישַׁבְתֶּםyshavtem· sentarse; habitar
Sentarse; de ahí quedarse en un lugar, habitar.
- אָרֶץarets· tierra, país
La tierra, en dos sentidos: el mundo entero en contraste con el cielo, o un país o región concretos («la tierra de Egipto»).
- אֲבֹתֵיavote· padre
Padre; también antepasado («nuestros padres»).
- הְיִיתֶםheyitem· ser, estar, suceder
Ser, estar, existir; también «llegar a ser» o «suceder». Es el verbo de «hubo», «fue» y «sucedió que».
- עָםam· pueblo
Pueblo: un grupo humano unido por parentesco, historia y destino. «Mi pueblo», dicho por Dios, es Israel.
- אלֹהִיםlohim· Elohim: Dios; dioses
Es la palabra hebrea que normalmente se traduce «Dios». En esta traducción se deja como «Elohim» cuando habla del único Dios verdadero: el Creador, el Dios de Israel. La palabra termina como un plural, y eso puede confundir, pero no significa que sean varios: cuando se refiere a Él, el verbo va en singular («Elohim creó», no «crearon»). En hebreo esa forma plural sirve también para expresar grandeza. La misma palabra, usada como nombre común, sirve para hablar de los «dioses» que adoraban otros pueblos; ahí sí es un plural de verdad, y esta traducción escribe «dioses». La Biblia misma aclara que esos dioses no son Dios: «todos los dioses de los pueblos son ídolos» (Salmo 96:5); «fuera de mí no hay Dios» (Isaías 44:6). En resumen: «Elohim» = el único Dios; «dioses» = los ídolos de las naciones.